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Texto de Lucrecia Alvarez / Fotos
de Marcel Antelo / Produccion de Juana
Muñiz Barreto
El eterno Cavallino rampante tiene
un ristorante a la medida de la pasión
que despierta Ferrari en todo el mundo.
Modena constituye el espacio perfecto
para el deleite de los cinco sentidos.
El sol en los ventanales cobija a
los comensales que eligen este clásico
de Recoleta para el desayuno, el almuerzo
o el té de la tarde. La música
deleita los oídos durante la
cena o cuando nos deleitamos con uno
de sus deliciosos tragos. El fino
aroma de cada plato invita a embelesarse
con cada bocado y, por supuesto, es
un placer saborear los manjares de
influencia italiana de la cocina comandada
por los chefs Gustavo Rojas Vivanco
y Dardo González Guardia. La
frutilla de la torta está dada
por la percepción de un paisaje
bastante improbable en la ciudad de
todos los días: la permanente
exhibición de las últimas
creaciones de Ferrari y Maserati.
El gris perlado del bólido
que ocupa el centro del salón
se lleva todas las miradas, no son
pocos los presentes que pagarían
felices los 300.000 dólares
que cuesta el sueño, tan solo
para estacionarlo. Por lo menos diez
personas por día se levantan
de la sobremesa, para fotografiarse
junto a la máquina. Todos los
que acuden por primera vez al local,
más tarde o más temprano
ceden a irresistible tentación
de curiosear en los detalles del auto.
En el sector central, donde se ha
respetado a rajatabla el concepto
estructural de Ferrari en el mundo,
está la estrella en exhibición.
El resto se caracteriza por el minimalismo,
cómodos sillones blancos y
apenas tres colores dominantes. La
parte del ristorante está en
el otro extremo. Allí se sirven
todo tipo de productos italianos fieles
al origen de la marca. ¿Un
consejo? Las pastas y el risoto son
un placer, pero los amantes de la
pizzas encontrarán aquí
una variedad y calidad que los sorprenderá.
El salón se ha posicionado
como la sede favorita de las empresas
para sus eventos y presentaciones
de productos. Además de todas
las particularidades descriptas, la
privilegiada ubicación que
posee lo ha llevado a esa posición.
La playa de estacionamiento propia
con valet parking es una comodidad
con la que pocos establecimientos
cuentan. Además, las características
interiores del recinto, como su amplio
espacio y la opción de tener
compartimentos separados han permitido
organizar reuniones para 1.200 personas,
desfiles para 800 asistentes y comidas
de 400 cubiertos, así como
diversos lanzamientos y fiestas.
Una curiosidad interesante son los
festejos de cumpleaños, siendo
el lugar preferido principalmente
por quienes redondean la década
de los 40 o de los 50. También
es habitual encontrar grupos numerosos
de mujeres festejando cumpleaños,
ascensos y graduaciones con un té
o una comida, o grupos de comensales
que disfrutan de la disponibilidad
de su amplia carta de tragos. El estilo
y la edad del público son una
variable fija durante la semana. Así,
los martes y miércoles son
para grupos de 20 a 40 años,
los jueves sube de 40 a 50 y los viernes
de 40 a 60. A partir del viernes y
hasta el domingo, las edades y los
estilos se mezclan y complementan
creando un ambiente ideal para ir
a tomar algo temprano.
Pero hay algunos días en particular,
en los que no hay varas para medir
edades, estilos o sexos, y se dan
cuando hay carreras. El día
que corre Ferrari, Módena es
el lugar perfecto para seguir las
hazañas del volante de turno,
y sus clientes lo saben. El número
de fanáticos llega cómodamente
a 500 personas que se dan cita reunidas
por la otra gran pasión argentina.
De lunes a miércoles hasta
las 12 de la noche.
Jueves, viernes y sábados hasta
el cierre.
Avenida Figueroa Alcorta 2270
Reservas al 48 09 05 68 / 05 66
PARA CONOCER MAS SOBRE LO QUE IL
CAVALLINO TIENE PARA OFRECER –RECETAS
INCLUIDAS-, BUSCA LA SECCION MESAS
RESERVADAS EN EL PLANETA URBANO DE
OCTUBRE.
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