PACIFICO BAR & BRASSERIE


Texto de Sergio Varela / Fotos de Martín Pinta (h)

Pacífico es un océano de propuestas gourmet en Palermo. En plena época en que el criterio de “fusión” en la cocina ya está tan extendido como el mar (por momentos pareciera que aun más), esta moderna brasserie al estilo argentino propone una simple pero eficaz fusión entre los frutos del agua y el elemento fuego, sabiamente dosificado desde las perfumadas brasas de la leña de quebracho.

Los sabores del pescado, de un verdadero seleccionado de pescados (porque se seleccionan las especies más frescas del día, y porque sus preparaciones son dignas de figurar en una selección argentina del tratamiento de carnes acuáticas) protagonizan el 70 % de los platos del lugar; pero -primicia absoluta-, desde el 10 de abril los braseros abrazarán y abrasarán los cortes de las exquisitas carnes de pradera que se incorporan a la carta. Dignos también de ser convocados por un Bielsa de la gastronomía local son los jefes de cocina de este superlativo grill posmoderno: Ignacio D´Alessio (23) al mediodía, y Gustavo Alé (30) por las noches, coinciden en estar un paso adelante con sus creaciones: “Cuando la vanguardia se vuelve de uso extendido, cierto clasicismo se convierte en la nueva vanguardia”, expresan.

Por lo pronto, el menú ejecutivo del mediodía despliega, rotativamente, con cambios semanales, propuestas extraordinarias por $14 (entrada, principal, postre, bebida y café). Entre estas obras del arte de la cocción se destacan la Ensalada tibia de conejo, verdes, tomatitos, gajos de naranja y hongos a la entrada. Imperdible el Mero fresco dorado a la sartén (“fuego fuerte, cocción corta”) más hortalizas al vapor, crema de ciboulette y lima como principal, y la Cheesecake de duraznos como epílogo. Menú ligero y amable para enfrentar la tarde con el estómago tan feliz como el alma.

Por la noche, Alé hace milagros. Entre ellos, la tan ansiada combinación del sushi con el asado criollo. El plato, llamado Bikini, se prepara con una malla de alambre en la que papas, queso Brie y ostras se envuelven casi eróticamente para recibir el fuego consagrado del lugar. Otro prodigio: la Caprese a las brasas. La mozzarella permanece fría, se suman aceitunas rellenas de almendras, apanadas y fritas, y tomates braseados.

Además, hay Mousse de marscarpone; o Parfait de queso y lavanda con crema inglesa, entre los postres nocturnos. Ideales para acompañar el clima estupendo del reducto. Porque Pacífico es eso, pacífico, uno de los lugares al mismo tiempo más modernos y de tendencia en PH (Palermo Hollywood) y en el que uno se siente, al sentarse, como en su propia casa. Esta síntesis fue lograda por la experiencia de su dueño, Matías Martínez de Hoz, y por Mario Salcedo y Federico Méndez Casariego, responsables del concepto estético empresario, sin olvidar, por supuesto, a Lucas Ranzuglia, al frente de una barra que tiene una excepcional Carta de Vinos A la Vista: Rutinis, La Anitas, Santa Julias (incluido el Malamado) y el vino del año Santa Ercilia (de la familia Nofal) se presentan cual modelos en un desfile.
Un espacio de entretenimiento para quienes gustan entretener el paladar con propuestas de un nivel que excluya lo obvio, incorpore lo simple y apetitoso y jamás descuide el design gourmet en cada detalle. Pacífico tiene vista al mar en sus platos y merece visita descontracturada como la actitud de quienes acuden al océano homónimo en busca de la contemplación de la puesta del sol.

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