CENTRO METROPOLITANO DE DISEÑO


Por Arq. Mariana Funes

El surgimiento de las escuelas, centros y movimientos internacionales que tuvieron en el diseño un componente central y se proyectaron con fuerza al campo de la industria y de la cultura, estuvieron fuertemente marcados e influidos por el clima político, social y económico propio de cada una de las épocas.

Entre las experiencias internacionales que tuvieron mayor peso en el diseño profesional de nuestro país podemos citar Bauhaus, Black Mountain College y Domus Academy; mientras que el Di Tella y el CIDI del INTI son buenos ejemplos de manifestaciones locales.

El lugar elegido para instalar el Centro Metropolitano de Diseño es estratégico. Responde a una decisión de revalorizar la zona sur de Buenos Aires. Este sector, particularmente Barracas, ha sido clave para el crecimiento industrial en mejores épocas. En sus entrañas, gran cantidad de depósitos, talleres e imprentas fueron el símbolo de una industria gráfica que estuvo entre las primeras actividades generadoras de empleo de la ciudad.

En este contexto se encuentra lo que fue el Mercado del Pescado, ubicado a metros de la estación Hipólito Yrigoyen del Ferrocarril Roca, rodeado por las calles Algarrobo, Villariño, Santa María y San Ricardo. Desactivado a fines de la década del 70, este edificio es hoy un bien de dominio privado del Gobierno de la Ciudad, con una superficie de 10.000 m2.

El Gobierno porteño inauguró en diciembre de 2001 los 800 m2 correspondientes a la primera etapa reciclada del Centro Metropolitano de Diseño (CMD). El proyecto se puso en marcha con tres fines básicos: promocionar a diseñadores y empresas que apostaran por el camino del diseño y de la innovación, fomentar la investigación en función del desarrollo de nuevos productos y servicios y realizar exposiciones y seminarios e impulsar el denominado proyecto incubadora (especie de becas por medio de las cuales se brindará el espacio físico y la orientación para el desarrollo de empresas con una fuerte base cultural y de diseño). Aquí el público podrá asistir a charlas, ver exposiciones y comprar objetos.

La Sociedad Central de Arquitectos ha llamado a concurso para reciclar el resto de la estructura. Finalmente, el proyecto ganador para el primer centro nacional de estas características simboliza los conceptos planteados en torno del diseño en un edificio noble, austero, sensible y funcional, donde conviven la historia y la practicidad necesarias para albergar este tipo de proyectos. En suma; un gran depósito de ideas, una industria del diseño que contribuirá para hacer de Buenos Aires una ciudad más integrada.