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Texto de Ramón Zumba
Arte de guerrilla, agitación
visual o intervención urbana.
Cualquiera de estas tres definiciones
sirve para ilustrar la esencia del
Grupo Doma, un conglomerado de diseñadores
que pretenden cambiar las cosas basándose
en la imagen como punto de partida.
Cuando lo esencial no es invisible
a los ojos.
Pretérito indefinido
Doma es un grupo de jóvenes
argentinos que nació con el
propósito de romper con la
automatización en los modos
de percepción a través
de la experimentación en el
arte de la guerrilla, la agitación
visual o la intervención urbana.
Para lograr este propósito
utilizan diferentes formatos y medios,
tanto del mundo gráfico como
del audiovisual. Esto implica que
su material sea dinámico, renovador,
real y formador en el sentido que
el espectador necesita un trabajo
activo y de constante renovación
para asimilarlo. Los comienzos de
Doma datan del año 1998, época
en que las actividades del grupo estuvieron
estrictamente ligadas al mundo del
diseño gráfico y de
la estética, donde lo que manejaban
respondía a los principios
de la universidad. Con el paso del
tiempo supieron explorar todo tipo
de estéticas, tomando casualmente
un poco de cada cosa, sin tener un
referente absoluto. Pero ahora son
profesores, enseñan y todas
esas herramientas tomaron vida a nivel
video y movimiento. Sostienen que
un mecanismo de funcionamiento ya
está instalado entre ellos
para resolver las cuestiones que se
les presentan, siempre con pautas
claras en cuanto a lo que intentan
transmitir. Su nombre (les llamó
la atención fonéticamente
y les entusiasmó la fuerza
que se desprende de la palabra “domar”)
se escucha mucho más en la
Argentina que en otras partes del
globo, aunque sus lazos ya llegaron
a Colombia, Chile, Miami o España.
Es más, uno de los Doma se
encuentra en el corazón mismo
de la señal Locomotion y otro
anda por Barcelona ampliando el núcleo
de contactos. Buscan juntarse con
personas que permitan complementar
proyectos con lo que ellos hacen para
seguir conformando el “monstruo”.
Si aumenta el rédito, perfecto.
Si no seguirán tirando para
adelante y pensando en términos
de inversión. Aunque su accionar
se inclina más hacia el lado
de lo experimental, tienen presente
que existe una necesidad comercial.
“Lo importante es estar satisfecho
con lo que uno hace y demostrar que
se pueden resolver cosas con profesionalidad”,
dicen a coro Mariano y Matías,
ambos voceros e integrantes de la
agrupación.
¿Buscan llegar a determinada
gente en especial o están abiertos
a todo público?
Mariano: Laburamos mucho en la calle,
donde hay todo tipo de público.
En la mayoría de los casos
no nos dirigimos a un determinado
target. Quieras o no, los que más
se acercan son los que están
relacionados con el mundo visual;
pero queremos que nuestro proyecto
sea lo más abierto posible
para que lo capten en diferentes lugares.
Nosotros siempre decimos que usamos
la calle como laboratorio.
¿Con qué fines
hacen lo que hacen?
Mariano: De alguna manera queremos
que la gente lo vea y se dé
cuenta de que hay algo más.
Después, cada uno lo interpreta
a su manera de acuerdo con su historia
cultural.
¿Por qué utilizan
la palabra “guerrilla”?
Matías: Es una palabra que
originariamente tiene contenido político,
pero nosotros no la utilizamos así.
Para nosotros responde a una acción,
que es generar una intervención
en la calle o donde sea. La palabra
es una anécdota. Nosotros no
tiramos bombas Molotov, simplemente
hacemos cambios visuales.
¿Por qué se
basan en imágenes infantiles
para transmitir mensajes?
Matías: Creo que lo que se
ve, más que una edad a la que
nos queremos dirigir, es un producto
divertido. Eso depende del canal o
medio para el que estemos trabajando,
pero creo que es muy relativo. Todo
empieza a formar parte de una especie
de adolescencia eterna. Los chicos
entienden los mensajes con una velocidad
impresionante y los adultos terminan
viendo dibujitos. Es una mezcla. En
el Malba nos pasó que gente
mayor razonaba y hacía las
mismas preguntas que los jóvenes.
No sé si es bueno o malo, pero
nos sirve.
PARA SABER MÁS SOBRE EL GRUPO
DOMA BUSCA LA NOTA COMPLETA EN EL
PLANETA URBANO DE ABRIL
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