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La alquimista
Parece magia, pero no. Regina Kuligovski es, en gran medida, la responsable de que una modelo, una actriz, un actor o simplemente cualquier otro mortal se vean impecablemente hermosas o hermosos en una foto... solo echando mano al maquillaje. Inspirada en las especias que se pueden mezclar y combinar, la experta preferida de las modelos ya tiene su escuela y acaba de lanzar su propia línea de cosméticos.
Por Jimena Vallejo
Son las cuatro y media de la tarde en el barrio de Palermo. Hace minutos el día estaba radiante, pero de pronto llueve. La gente que disfrutaba de una sobremesa en la vereda de un restaurant corre ahora a buscar algún techo para no mojarse. Pronto se arrepentirán.
A media cuadra de allí, en el estudio del fotógrafo Gabriel Roca, nadie se entera de los caprichos climáticos. Al entrar se escucha música a todo volumen y gente gritando. Se trata de una sesión de fotos con la modelo Luciana Salazar.
Quince minutos después, todo ha terminado. La maquilladora Regina Kuligovski camina apurada y se disculpa por la demora. Lejos del “glamour” de su clienta, ella tiene el pelo suelto, ropa cómoda y ni una gota de maquillaje.
Kuligovski es, en parte, la responsable de que una modelo, una actriz, un actor, o simplemente algún otro mortal se vean impecablemente hermosas o hermosos en una foto. Empezó a maquillar hace veinte años, ya tiene una escuela propia y ahora una línea de cosméticos personal.
“Cuando veo una cara me la imagino transformada, aunque siempre trato de hacer algo acorde a la personalidad que resalte lo mejor de la persona”, explica Regina, que comenzó haciendo esculturas pero pronto se dio cuenta de que lo que más le gustaba era “pintarlas”.
Otro tipo de chicas
Acostumbrada a estar siempre al lado de las más lindas, Kuligovski es muy consciente de que la mayoría de las mujeres no tiene tanto tiempo ni dinero para dedicarle a la belleza.
Ella, que confiesa ponerse tan solo “un par de cremas” y tener un ritmo de vida que muchas veces no le permite “ni desayunar”, exclama: “¡Gracias a Dios hay hombres a los que les gustan otro tipo de chicas!”.
Un poco pensando en un producto que atienda las necesidades de esas argentinas y otro poco por las urgencias que impuso la devaluación, Kuligovski decidió lanzar su propia línea de cosméticos que, al igual que su principal inspiración, las especias, se pueden “aderezar” y “combinar” para lograr un color acorde con la propia piel. Además vienen en envases transparentes para que “se pueda apreciar la calidad y la cantidad del producto que hay en ellos”.
Son las cinco y media de la tarde. Llueve de nuevo. La artista del make-up se apresura a guardar los cosméticos en su maletín. Pocos minutos después estará de nuevo en la calle, donde los colores fuertes de carteles y vidrieras dispararán su imaginación. Donde los estantes llenos de frutas, verduras y especias le servirán para pensar su próxima obra. |