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Hasta el 30 de octubre, Buenos Aires y Berlín seguirán reflejadas una en la otra a través de un diálogo cultural sin precedentes. Un puente de intenso intercambio une a ambas ciudades para celebrar diez años de hermandad. ¡Salud!
Por Andrea Salgueiro
Esta inédita experiencia comenzó a gestionarse hace tres años, cuando se le dio contenido al Convenio de Hermanamiento que desde 1994 vincula a estas dos grandes capitales. Los puntos en común entre ellas facilitaron la tarea.
Salvando las diferencias históricas, en las dos sociedades existe un fuerte debate sobre la memoria y los derechos humanos, producto de las heridas que dejaron la dictadura militar argentina y el delirio nazi. Por un lado Buenos Aires goza de una modernidad cultural determinada, más que la de cualquier otra ciudad latinoamericana, por la enorme influencia europea, especialmente en lo que se refiere a la arquitectura y a la música. Por el otro, Berlín alberga una comunidad argentina muy activa, sobre todo en el área del arte y de la ciencia. Ambas urbes también se han convertido en importantes focos de producción cinematográfica y en centros de fluido intercambio teatral.
“Lo interesante fue la forma de gestionar este diálogo. Fue un trabajo de coordinación entre el Instituto Ibero-Americano y la Alcaldía de Berlín, y el municipio de la Ciudad de Buenos Aires y su respectiva Subsecretaría de Cultura”, cuenta la subsecretaria de patrimonio cultural porteño, Silvia Fajre. “También participaron ambas embajadas, el instituto Goethe y las principales empresas e institutos de los dos países”, agrega.
El aporte privado y los 500 mil euros de la lotería de Berlín fueron determinantes para hacer realidad en 2004 este festival. Los festejos comenzaron en Alemania el 30 de agosto -cuando el pianista argentino Daniel Baremboim tocó con la Opera de Berlín- y con el concierto de tango en la Alcaldía de Berlín, a cargo de la orquesta Sabor a Tango con la dirección de Raúl Garello.
Mientras diferentes expresiones artísticas porteñas comenzaban a invadir la capital alemana, Buenos Aires tuvo su apertura con la muestra Impetu: un conjunto de proyectos artísticos con el concepto de Ciudad Social. “Un ejemplo de construcción de ciudadanía e integración de los habitantes de un barrio de inmigrantes de Berlín”, destaca Fajre.
Una actividad emblemática fue La Noche de los Museos, experiencia concebida en Berlín en 1997, cuando el público reclamó mayor amplitud horaria para visitar los museos de la ciudad. Hasta las dos de la mañana veinte museos de la ciudad permanecieron abiertos y ofrecieron a los visitantes conciertos y espectáculos teatrales.
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