Fábulas del Estómago  


A escasos días de estrenar un nuevo año -y antes de enfrentar la maratónica serie de comidas, fiestas y eventos típicos que lo preceden-, viene bien repasar ciertas leyendas urbanas gastronómicas para no “censurar” innecesariamente nuestro paladar.

Autora: Dani Pasik

Diciembre tradicionalmente es un mes de reflexión en familia, balances espirituales y otras tantas situaciones “bondadosas”. Pero seamos sinceros; también es tiempo de celebrar a lo grande, de ponerle una cuota de glamour general a la vida cotidiana -para cerrar el año con la elegancia que nos caracteriza- y, por supuesto, es “el” momento de comer como reyes.

Con el calor que ya llegó, la cerveza y las picadas dominan las mesas y las charlas en los bares se extienden en tiempo y temática. Es ahí donde aparecen, casi sin invitación, esas “postas” que los más “vivos” no pueden evitar contar para demostrar su enorme “sabiduría”. Pero ojo, que varias de ellas relacionadas con la comida son falsas, y llegó la hora de descubrirlas. Porque andan diciendo por ahí…

-Que el vino tinto es solo para las carnes rojas...

¿O sea que el tradicional pollito de fin de año, nos condena exclusivamente a los blancos? ¡Falso!

Hace rato que estos “casamientos” no se realizan más por su color y tipo de alimento. Es cierto que generalmente los vinos blancos suelen ayudar a resaltar el sabor del pescado y el pollo. También es verdad que los tintos acompañan bien las carnes rojas y las pastas. Sin embargo estas reglas no están escritas en ningún lado, y si se sabe transgredirlas correctamente se pueden encontrar combinaciones estupendas.

Hay muchos otras cosas a tener en cuenta para ver qué vino va con cada comida. La estación del año o el lugar de procedencia son datos importantes. Y así, por ejemplo el Albariño, del noroeste de España, es un tinto que va estupendamente con el marisco gallego. Y eso solo para empezar a crear.

-Que el chocolate genera acné…

¿Y nos tenemos que olvidar de la tentadora mesa de dulces o resignarnos a ser la versión vernácula del Fantasma de la Opera? ¡Ni locos!

Según la publicación Complete Food and Nutrition Guide de la American Dietetic Association, la relación del chocolate con el acné es otro mito más: “Esta concepción errónea ha confundido a muchos durante años. Los cambios hormonales durante la adolescencia son la causa más habitual del acné, y no el chocolate”. Adictos, pueden estar tranquilos… El cacao no es el responsable.

-Que mezclar sandía con vino es una combinación letal…

¿Entonces le tenemos que decir “adiós” a la refrescante fruta si comimos con un vinito? ¡Para nada!

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