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Independientemente de lo que sucede
en Buenos Aires, y de los dictados
de la industria musical, en la ciudad
de Córdoba -tradicional semillero
de talentos- existen varios artistas
dedicados a experimentar con las posibilidades
del sonido. Breve radiografía
de la vanguardia mediterránea.
Texto de PoLee
En estos últimos años
hemos sido testigos de una revolución
musical de alcance internacional,
que en todos sus ámbitos y
géneros ha lanzado numerosas
estrellas a la primera plana. Así
podemos contar el fenómeno
de los “reality stars”
(los productos pop producidos para
la masividad), el resurgimiento del
rock -que con renovadas variantes
reaviva los escenarios y hasta generó
una feroz competencia de festivales
sponsoreados por reconocidas marcas
de cerveza- y obviamente no podemos
dejar de lado el auge de los DJs y
de los festivales de música
electrónica.
Lejos de esta revolución, y
en una escala menor, entre las apacibles
sierras cordobesas, una interesante
movida musical de tinte experimental
se viene gestando hace varios años.
Formada por músicos y DJs que
sin pertenecer a una “escuela”
definida mezclan estilos y sensaciones,
según las ganas e inspiración
de cada uno, esta movida cuenta con
diversas sedes que ofician de centros
difusores. Entre ellas se destacan
el Centro Cultural España Córdoba
y el Club Social y Cultural Casa Babylon.
A los que se suma un ancla en el ámbito
académico a través del
taller del músico experimental
Gonzalo Biffarella -de la Escuela
de Música de la Universidad
Nacional de Córdoba- quien
ha realizado por encargo obras para
algunos de los principales centros
de producción electroacústica
como el IMEB (Instituto Internacional
de Música Electroacústica
de Bourges, Francia), la cadena radial
WDR 3 de Colonia, Alemania, y el Estudio
de Arte Acústico de la Universidad
de Padova, Italia.
El músico, DJ y productor Andrés
Oddone, protagonista elemental en
esta movida, nos cuenta cómo
empezó todo: “Hace 7
u 8 años éramos un puñado
de chicos haciendo lo que podíamos,
tocábamos donde nos dejaban,
logrando muy poco reconocimiento del
público y casi ninguno de la
prensa. Gracias al aval que nos dieron
el Centro Cultural España Córdoba
y el Goethe Institut la historia cambió.
Ellos nos facilitaron los medios necesarios
para emprender proyectos más
pretenciosos que los que estábamos
encarando, lo que nos proporcionó
fuerza y credibilidad. Un punto de
inflexión concreto fue la edición
del compilado Visionario. Este disco
durante mucho tiempo fue solo una
idea de un grupo de músicos
amigos, que pudimos concretar gracias
al apoyo del CCEC. Después
de esa edición todo cambió:
aparecieron más grupos, todo
comenzó a tener forma y aumentó
la cantidad de público de los
conciertos”. Gracias a este
impulso, y a la iniciativa de varios
artistas independientes, surgió
otro compilado cordobés de
una concepción particular.
Casa de Juegos es el primer disco
compilado de Córdoba generado
online. Como una obra abierta, y a
partir de una grabación de
20 segundos que tomó Yamil
Burguener en una casa de juegos electrónicos,
varios artistas hicieron sus versiones
-de 4 minutos 30 segundos como máximo-
que el público puede bajar
de www.ccec.org.ar/casadejuego,
con la posibilidad de sumar su propia
versión. Incluso es factible
elegir entre 3 posibles gráficas
de tapa. Con numerosos proyectos más
en marcha, a continuación les
presentamos a algunos de los responsables
de darle a la zona mediterránea
de nuestro país un toque de
sofisticación musical.
PARA CONOCER A ALGUNOS DE LOS ARTISTAS
CORDOBESES QUE INTEGRAN ESTA MOVIDA
EXPERIMENTAL, BUSCA LA NOTA COMPLETA
EN EL PLANETA URBANO DE VERANO (EDICION
ESPECIAL ENERO / FEBRERO).
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