Skol Beats: Una sobredosis de beats en la fiesta más redonda del planeta.

Texto de PoLee / Cobertura y fotos de Bad Boy Orange

Definitivamente instalado como uno de los festivales más importantes de la agenda dance mundial, a fines de abril se realizó en Sao Paulo la cuarta edición de Skol Beats. El DJ local Bad Boy Orange asistió al evento y en plan corresponsal-de-lujo nos relató sus vivencias.

Este año el festival patrocinado por la cerveza Skol tuvo como sede el Complejo de Anhembi -algo así como el sambódromo Paulista- que en sus 45 mil m2 recibió a casi 44 mil personas, récord de concurrencia. Bajo el lema “La fiesta más redonda del mundo”, allí montaron una especie de miniciudad de música electrónica armada con megaestructuras diseñadas ad-hoc, en las que predominaban las formas redondeadas con reminiscencias espaciales. El predio se dividió en un escenario al aire libre, 4 carpas (separadas unos 20 metros entre sí), un chill out, un lounge, una zona de entretenimiento, 330 baños (170 químicos y 160 fijos), 14 bares, 4 puestos médicos, 5 ambulancias, una carpa de prensa y una ciber-tienda de 16 metros de diámetro. Como es la costumbre en estos festivales, cada carpa fue apadrinada por distintos clubs ingleses. Así como las carpas The End y Bugged Out! tuvieron como sonidos protagonistas el house y el techno, la Gatecrasher se encargó de proveer la cuota rogressive y trance -estas tres disponían de 1.800 m2 cada una- mientras que la carpa Movement -con 2.400 m2 fue la más grande y concurrida- se dedicó exclusivamente al drum & bass. Sucede que el acelerado ritmo de este género (unos 160 beats por minuto) basado en baterías y bajos, es el que más fans cultiva en la escena electrónica brasileña, además de mantener un crecimiento sostenido a nivel mundial. Y justamente el DJ más experimentado y activo de nuestra pequeña -pero en ascenso- escena drum & bass se encargó de relevar a los 69 artistas (43 brasileños y 26 internacionales) que compusieron un line-up de primera línea entre los que se destacaban la presencia de Layo&Bushwacka!, Jeff Mills, Derrick May, Dave Clarke, Junkie XL, Stereo MC’s, 808 State, Green Velvet, Slam, LTJ Bukem, Grooverider, y los locales Patife, Marky, Mau Mau y Fabricio Pecanha.

“Apenas llegué me recibieron los de seguridad -de impecables trajes negros con camisas blancas y corbatas negras- y me llevaron hasta un galpón con autos y camionetas negras, a una de las cuales me invitaron a subir. De allí me llevaron a la carpa de prensa donde había periodistas de unos 15 medios actualizando sus sites en el acto... y ¡que recibimiento! Había pizza, infinitas bebidas, conexión a Internet... ¡de todo! Después de una breve degustación volé a las carpas. Las estructuras eran impresionantes y además la decoración y ambientación era impecable. Naturalmente la primera que visité fue Movement: había que comprobar cuanto más grande era que las otras. Una vez chequeada partí a escuchar el debut en vivo de los compositores del hit drum & bass 2002, “LK” (Carolina Carol Vela), DJ Marky y XRS. Eran las seis y media de la tarde y el festival ardía.

El cronograma me corría, así que me pasé a la carpa The End para escuchar al fino exponente de deep y tech-house, Mark Farina. Al mismo tiempo tocaban los Medicine 8 en la carpa Bugged Out! para unas 150 personas (¡se fueron re-bajón apenas terminó su set!). Volví a Movement a escuchar a XRS (el más reconocido productor de drum & bass de Sao Paulo) y volví a The End por un poco de Mau Mau, que tenía la carpa a tope gracias a que es uno de los DJs locales más queridos y respetados. Inmediatamente después subieron a la cabina nuestros conocidos Layo&Bushwacka! que ejecutaron un set muy climático con un groove parejo y efectivo”.

SI QUERES TERMINAR DE LEER LAS ANECDOTAS DE BAD BOY ORANGE EN LA FIESTA MAIS REDONDA DO PLANETA, BUSCA LA NOTA COMPLETA EN EL PLANETA URBANO DE JUNIO.