Cultura electrónica: Sed de número 1


Por PoLee

“Al fin llegué a Buenos Aires... me habían hablado tanto de acá que no soportaba la intriga de venir”, dejó escapar este alto y sonriente holandés. Esa misma noche ejecutó un breve set de su música en el espacio Dorrego, donde presentó el cierre de la gira Thirst, y eligió -junto a un jurado integrado por DJs y periodistas locales- al ganador del Heineken DJ Contest, Carlos Ruiz.

En esta segunda edición de la verde gira que recorre el mundo buscando nuevos talentos -y el año pasado desembarcó en nuestra ciudad al ex número 1, Paul Oakenfold- la marca holandesa seleccionó al club Mint para llevar a cabo el evento principal. Su organizador, Marcelo Boer, nos detalló los pormenores de la fiesta: “En la entrada principal armamos un túnel con una enorme pantalla para recibir a la gente, pusimos buenos baños químicos, 200 personas en seguridad, 8 patrulleros, 3 ambulancias, primeros auxilios y bomberos. En la carpa principal (que se sumó a la estructura del club), 5 pantallas de 3 por 2 metros que proyectaban imágenes de Tiësto en acción -mezcladas con retratos de Buenos Aires- se convirtieron en grandes protagonistas de la noche”.

Acompañado en su debut porteño por la encantadora Smokin Jo -experimentada DJ inglesa con seudónimo de boxeador, fichada en su book de “ celebrities” por la europea Storm Model Agency, y única mujer que recibió el premio DJ del Año en Inglaterra- y los residentes locales Germán Rovira, Gonzalo Solimano y Ariana, entre otros , Tijs Verwest (verdadero nombre de Tiësto) nos brindó algunas reflexiones sobre la agitada vida de un número uno. “Luego de dar tantas vueltas por el mundo, como ahora que ando hace dos meses de gira fuera de Amsterdam, te sentís muy cansado. Pero cuando llegás al club y sentís la cálida bienvenida de la gente que te estaba esperando... te olvidás de todo”. Si bien lleva dos años consecutivos en la cresta de la ola (liderando el ranking de la DJ Mag), me animo a preguntarle por la escena underground holandesa. El crecimiento de esta música en los últimos años limitó el underground a algunos pequeños clubs, pero como yo toco en lugares masivos o mainstream es difícil mantener el contacto. Al fin y al cabo el dance se estableció como una oferta musical más, como el rock”, respondió. Y casi como la de una estrella rockera, su agenda para los próximos meses prevee presentaciones en Asia, los Estados Unidos y diversos festivales de verano -como el Scape in the Park inglés- que espera ansiosamente para estrenar sus “sets de DJ mezclados con máquinas, instrumentos y cantantes en vivo”. Las últimas palabras las dedicó a contarnos el mensaje que encierra el título de su segundo álbum, Just Be : “Tiene que ver con transmitir un mensaje de ‘sé vos mismo'. Podés tener fama, plata y ser el número 1, pero si no sos vos, nunca podrás ser feliz”.