Tribus Urbanas: Disco adictos


Texto de Lucrecia Alvarez

La adicción a la música puede ser un problema cuando las modas pasan y los fanáticos quedan. El disco - funk de la Fundación Tony Manero reúne a los nostálgicos que se quedaron en la época de Staying alive y los sube a la máquina del tiempo para que compartan su fiebre.

Si un sábado a la noche allá por la década del ‘70, a la luna se le hubiera ocurrido bajar a la pista de Studio, hubiera salido disparada de vuelta al cielo de la envidia. No hubiera resistido el reinado de la bola de espejos como un estímulo psicotrópico al compás de la música y el movimiento frenético de los cuerpos afiebrados por... ¿la disco? Sí señor, los efectos de Mister Tony Manero, el personaje que John Travolta interpretó en Fiebre de sábado por la noche son escalofriantes. ¿Te acordás? ¡Quién no! Esta especie de héroe suburbano arrogante, de pantalones ceñidos y acampanados, gafas oscuras, hombreras, chalecos y patillas a lo Elvis Presley impuso la pilcha y el paso para bailar el inmortal Stayin alive.

Fue la época de oro de la música disco. Donna Summer se convirtió en “la” diva de las pistas cabalgando electroorgasmos al ritmo de himnos como I feel love. Gloria Gaynor era la Aretha Franklin del dance floor y los Village People -una especie de caricatura gay de los Backstreet Boys- impusieron el hit Y.M.C.A. Hasta Jagger entró de lleno en la onda. Los “rolingas” flequilludos de hoy se rasgarían sus harapos rebeldes si vieran a sus hermanos clase ´79 aprendiendo el pasito de onda para bailar Miss you. Rod Stewart, Pink Floyd, E.L.O, Kiss y Queen también formaron parte de la movida. Ya lo decía el viejo Ripley, “believe it or not”.

La enfermedad

Hoy, Saturday night fever no es más que un montón de clichés kitch que solo resucitan como efecto-defecto del zapping de un feriado lluvioso. Para algunos...
En España hay una minoría en ascenso que considera esta época como el punto de inflexión en un mundo que salía de las convulsiones sociales motorizadas por la juventud. “Algo se quebró a mediados de los ‘70” dicen, y ese “algo” coincidió con el auge de las “discotecas”. El auge fue disminuyendo hasta casi desaparecer en los ochenta, y volvió a desatarse a finales de los noventa.

Las modas pasan y los resabios quedan, cada vez son más los nostálgicos que reclaman: “Todos somos Tony Manero -el disco adicto no es un delincuente, es un enfermo-. ¡Trato digno ya!”. ¿? Hay de todo en este zoológico de Dios.

A lo largo de la historia la ciencia se ha enfrentado con múltiples enfermedades y epidemias, de todas, las de más tardía resolución suelen tener un origen psíquico. Entre ellas se ubica la “discoadicción”. ¿Cómo reconocer a esta clase de adicto?

SI QUERES SABER COMO RECONOCER A ESTOS AFIEBRADOS ADICTOS A LA ERA DISCO, Y CUAL ES SU CURA, BUSCA LA NOTA COMPLETA EN EL PLANETA URBANO DE DICIEMBRE.