| Por PoLee
Si bien el emprendimiento franco-argentino Gotan Project se encargó de darle difusión a nivel mundial con la edición de La revancha del tango (2000), la combinación del género con programaciones de máquinas lleva muchos años de experimentación en los laboratorios de sonido de numerosos proyectos musicales. Como consecuencia hoy en día podemos hablar del Bajofondo Tango Club ideado por Gustavo Santaolalla, el Narcotango de Carlos Libedinsky, el Tango Crash concebido por Daniel Almada y Martín Iannaccone, la fusión tango-house de Tanghetto y el flamante Buenos Aires Tango Beat de Fernando Montemurro, alias LSDA/Tangos, con influencias de trip hop y breakbeat.
Pioneros en una fusión que gana terreno como subgénero, los hermanos Leo y Gastón Satragno –hijos de Raúl Lavié y Pinky, unidos musicalmente hace 18 años por su proyecto de pop electrónico El Signo- hicieron su aporte a través de Ultratango. “Siempre fuimos de mezclar lo nuestro con distintos estilos: folclore, tarantella, cumbia… y tango. Obviamente la influencia de papá nos marcó, a tal punto que en un show suyo en Michelangelo, por el año '94, conocimos al bandoneonista Mariano Cigna. Nos juntamos a tocar como trío y grabamos bastante material durante un par de años que se difundió como cortina musical en los programas de tele y radio de mi vieja. Te diría que el 40% de los temas de Astornautas (álbum debut editado en diciembre de 2003) son de esa época. Cuando terminaron las fiestas rave, por el 2001, grabamos un disco con los 10 mejores temas que teníamos y lo llamamos Ultratango. Hace un par de años el disco cayó accidentalmente en la FM 2x4 y durante varios meses Libertango. y Primavera Porteña fueron número uno. Al toque nos pidieron que hagamos Adiós Nonino , otro hit radial que se potenció luego del casamiento de Máxima Zorreguieta”.
Entusiasmados con la aceptación de sus producciones buscaron darle una identidad novedosa al proyecto y armaron un quinteto. “Desde el ‘95 tocamos con Braulio D'Aguirre -baterista de los 7 Delfines y fanático del techno- y si bien a Cigna lo perdimos por sus permanentes giras con orquestas, luego se nos unió Julio Pérez. Pero aún sentíamos que faltaba algo más... hasta que apareció Sami Abadi con su violín eléctrico. Debutamos oficialmente el 13 de junio de 2002”. A partir de ahí tocaron en eventos diversos como Casa Foa y la Fiesta Gancia de año nuevo en Las Cañitas, en bares como Notorius-Gandhi o Clásica y Moderna y hasta en el Club 69 y el after office semanal de Museum.
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