UN PARAISO LOCAL AL QUE NO LE FALTA
NADA. BELLEZAS NATURALES, RELIQUIAS
HISTORICAS E INTENSA VIDA NOCTURNA SE
CONJUGAN EN UNO DE LOS MEJORES CLIMAS
DEL MUNDO.
A 800 kilómetros de la Capital
Federal, en el centro geográfico
del país, San Luis posee un
valioso patrimonio natural y cultural.
La provincia forma parte de la región
cuyana, junto con San Juan, Mendoza
y parte de La Rioja. Conocida como
La Puerta de Cuyo, posee un clima
privilegiado. Un invierno agradable
que permite librar un poco las valijas
de la pesada carga del abrigo, y un
verano de días cálidos
y noches frescas. De estas condiciones
resultan zonas con microclimas que
atraen a turistas de todo el mundo.
Abundan las bellezas naturales y los
lugares de interés histórico,
arquitectónico y religioso.
Todo esto se suma a la infraestructura
de una provincia pujante que no descuida
la oferta de servicios ni las opciones
de entretenimiento y vida nocturna.
Es difícil encontrar tantas
condiciones ventajosas en un solo
lugar.
Ciudad de San Luis
San Luis de Loyola Nueva Medina de
Río Seco. Así se llama
la capital de la provincia. Sin embargo,
por su ubicación en el extremo
Punta de los Venados, sus habitantes
son sencillamente puntanos. Allá
donde las sierras se sumergen en la
llanura, el paisaje urbano conserva
el aspecto característico de
las ciudades mediterráneas
del siglo XIX: calles angostas y casonas
de estilo colonial mezcladas con edificios
modernos. La capital es un paso obligatorio
para el turismo y constituye el punto
de partida ideal para casi todos los
circuitos.
Paseos y actividades
CAROLINA
Los restos de la más descabellada
fiebre del oro que se haya visto.
Zorras oxidadas, hierros retorcidos
y túneles abandonados testifican
aquella absurda epopeya de hace dos
siglos. Por ese entonces, máquinas
y picos atacaron los cerros revolviendo
frenéticamente sus entrañas.
Se pueden visitar los restos de la
mina subiendo al cerro Tomolasta.
Al bajar por la Cuesta Larga podemos
apreciar excelentes vistas panorámicas.
INTI HUASI
Este cerro guarda una gruta donde
se encontraron esqueletos, puntas
de flechas y enigmáticas pictografías
de hace ocho mil años. Aún
pueden observarse estos monumentos
mudos en perfecto estado de conservación.
Hacia el sur, por la ruta 39, se hallan
las antiguas grutas de Casa de Piedra
Pintada y Las Galerías, y a
pocos kilómetros más,
La Angostura alberga una gran cantidad
de pinturas rupestres.
VILLA DE LA QUEBRADA
Su iglesia, antigua y tradicional,
se recorta contra la mole oscura del
cerro Tinaja. Por él trepa
un Vía Crucis con catorce esculturas
de tamaño natural en mármol
de Carrara. Dentro del templo resplandece
la imagen del Cristo de la Quebrada,
reliquia misionera que es objeto de
gran veneración. Este pueblito
tradicional ubicado en la desembocadura
de una gran quebrada es el máximo
santuario popular de la provincia.
LAGUNA Y SALINA DEL BEBEDERO
La inmensidad blanquísima
del salar. Un paisaje lunar posible
en muy pocos lugares del mundo. Actualmente
la Salina del Bebedero cubre una superficie
de cinco kilómetros por quince
que, en invierno, se transforma en
un increíble desierto blanco.
Villa de Merlo
Gracias a su legendario microclima,
este pequeño pueblo ubicado
a 194 kilómetros de la ciudad
de San Luis es el centro del turismo
serrano nacional. Merlo ostenta una
temperatura media de 26 grados y un
promedio anual de 300 días
soleados, condiciones que realmente
influyen en la salud y en el estado
de ánimo. Estas condiciones
se suman al imponente paisaje de montaña
y cerros cubiertos de vegetación.
Tantas bondades convirtieron al pueblo
en una verdadera villa turística.
Hoy por hoy, en sus tranquilas calles
entrecortadas de arroyos, se suceden
hoteles de primera línea, talleres
de artesanías y tiendas de
recuerdos.
Paseos y actividades
EL CAMINO DE LA COSTA
La ruta, que bordea la majestuosa
sierra del Moro, une pintorescas localidades
como Carpintería (con una rampa
natural para el lanzamiento de parapentes),
Cortaderas (de paisaje más
rocoso), Villa Larca (que tiene una
impresionante caída de agua
de 20 metros de altura), y Papagayos
(rodeado de exóticas palmeras
que, curiosamente, se han multiplicado
con éxito). En total son 38
kilómetros y se puede regresar
bajando a la ruta 148 para bordear
las sierras de San Luis.
PASOS MALOS
El arroyo purísimo desciende
entre cortaderas y rocas enormes,
dando pequeños saltos y deteniéndose
en tranquilas hoyas. Este paraje de
incomparable belleza ofrece una fantástica
vista del Valle de Concarán.
Muy cerquita (se puede ir caminando),
hacia el este, está la imperdible
Cascada olvidada.
SI QUERES LEER LA NOTA COMPLETA,
CON INFORMACION DETALLADA DE LAS POSIBILIDADES
TURISTICAS QUE OFRECE SAN LUIS, BUSCALA
EN EL NUMERO DE DICIEMBRE DE EL PLANETA
URBANO.
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