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¿Se puede vivir el
verano en la ciudad y no morir en
el intento?
Si te quedaste en Buenos Aires pensando
que todo está perdido durante
enero y febrero, estás equivocado.
La gran variedad de ofertas que la
urbe nos ofrece es impresionante.
Teatros, cines, ferias, exposiciones
y piletas son algunas de las tantas
actividades que podés realizar.
Texto de María del Mar Fernández
Sin dudas, el agua es la gran protagonista
del verano. Numerosos complejos cuentan
con grandes piletas, colonia de vacaciones,
escuela deportiva y juegos infantiles,
que tanto los grandes como los chicos
disfrutarán a pleno. Aguas
limpias y profundas, ideales para
practicar el modelismo naval, tal
como si estuviéramos en la
playa. Si es necesaria la adrenalina,
el Delta es el lugar indicado para
sumergirse y conocer todo lo relacionado
con lo acuático.
Visitar el Museo de Arte Latinoamericano
(Malba) se convierte en una experiencia
exquisita. Además de la colección
permanente dedicada exclusivamente
al arte de nuestra región,
desde el mes de noviembre hasta el
3 de febrero de 2004 se exponen obras
de Antonio Berni y Jorge de la Vega,
que incluyen visitas guiadas (lunes,
miércoles, jueves, viernes
y sábado a las 17).
Si tenés ganas de caminar,
tomar sol y comprar algunas cositas,
las ferias artesanales cobran protagonismo.
En la Plaza Dorrego, San Telmo, más
de 200 puestos ofrecen una amplia
gama de antigüedades en muy buen
estado. Un poco más al norte,
en Recoleta, la feria de Plaza Francia
nos deleita con artistas callejeros
y artesanos que fabrican sus obras
con materiales tan simples como increíbles.
La feria de Mataderos es un deleite
para aquellos que buscan conectarse
con las raíces, nuestro folklore
y deliciosos platos autóctonos.
La noche de Buenos Aires se caracterizó
siempre por disponer de una amplia
oferta de actividades. Restaurantes,
bares y teatros se convierten en las
salidas obligadas. En el complejo
La Plaza aumentará la concurrencia
porque Alfredo Alcón y Nicolás
Cabré nos regalarán,
a partir del 14 de enero, “El
gran regreso”, una obra referida
al amor, la paternidad y la frustración.
Allí mismo, Fabián Gianola
y Emilia Mazer compondrán “El
protagonista”, una comedia dramática
que nos muestra los enredos de un
donjuán.
Y siempre después del paseo,
¡a comer! ¡Cuántas
posibilidades distintas nos ofrecen
los 100 barrios porteños a
la hora de calmar nuestro apetito!
Puerto Madero se ha convertido en
los últimos años en
el circuito de restaurantes más
importante de Buenos Aires. Desde
parrillas que ofrecen los platos típicos
argentinos hasta locales dedicados
a la elaboración de comidas
cubanas o mexicanas, la oferta es
impresionante... Eso sí, para
disfrutar a pleno hay olvidar el régimen
por un rato y comer sin culpa. En
Palermo abundan los bares. Alrededor
de la ya tan transitada Plaza Serrano
se congregan gran cantidad de personas
cada tarde y noche en busca de un
buen trago o de una rica cena. (Recomendamos
leer la Guía Ambient que viene
anexada a esta revista).
Para los amantes del juego, dos opciones
que no pueden dejar pasar son el Casino
flotante de Puerto Madero y, algunos
kms. alejado -en el partido de Tigre-,
el Trilenium Casino. Ambos ofrecen
una amplia gama de servicios que incluyen
restaurant, espectáculos y,
obviamente mesas de juego y máquinas
tragamonedas, todo en medio de un
clima ameno y agradable.
Pasar el verano en Buenos Aires puede
dejar de ser una experiencia agobiante
para convertirse en la gran aventura
de descubrir qué más
nos puede ofrecer esta gran metrópolis,
que esconde innumerables opciones,
imposibles de enumerar en este espacio,
pero no por eso menos tentadoras.
¡A explorarla sin prejuicios!
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