Coleccionarte
Facundo Gómez Minujín sigue presidiendo la fundación que contemporiza la Feria ArteBa y, en esta charla a fondo, anticipa todo lo que hay que tener en cuenta para alcanzar el máximo logro en un entorno pleno de oportunidades. Desde el rol referente en Latinoamérica hacia el contexto global: el arte como valor de amparo.
Por Estanislao Cantón/Fotografías: Gentileza ArteBa.
Cordialmente, Facundo nos abre las puertas de su casa para profundizar en lo que será una nueva edición de esta feria de arte contemporáneo cuyo lema para este 2009 es: “Un año de colección”. Nos cuenta que esto surge como consecuencia de la crisis y que precisamente por eso a todo el equipo de trabajo le pareció importante transformar en algo positivo esta sensación de caos permanente e incesante que nos ha invadido. Tomaron como referencia la edición anterior de ArteBa, prácticamente la mejor de todas las que hubo. En aquel entonces sentían que estaban inmersos en una hecatombe, con un país que estaba por estallar. Fue durante la época en que se intensificó el conflicto del gobierno con el campo y había mucha incertidumbre, manifestaciones y huelgas; pero todavía no había llegado el tsunami de la crisis económica mundial. Los integrantes de la fundación estaban preocupados porque habían trabajado duro durante un año y solo dispondrían de una semana para ver los resultados. También menciona que, viendo lo que pasa en el presente, y comparando, aquello era como estar en Suiza.
Después de ese conflicto fueron viendo y viviendo cómo el país se iba arruinando cada vez más. Después, al problema interno se sumó la debacle del resto del mundo.
Entonces la pregunta fue: “¿Cómo podemos hacer que este twist negativo se transforme en algo efectivo? Lo que pasó en el 2001 hizo que el arte creciera muchísimo y los valores también fueran acordes; hubo mucha “conga”, entonces en algún sentido aparecieron muchos coleccionistas que veían “arrancar el tren”. Creo que este año todavía hay más oportunidades. Por eso el lema, en el sentido de que las personas que no pudieron comprar el año pasado ahora tienen otra oportunidad”, sostiene el presidente.
E. P. U.: ¿Cómo es el mecanismo de coleccionar arte?
F. G. M.: Lo empírico dice que los grandes coleccionistas fueron los que pudieron comprar, no las obras reconocidas, sino justamente las obras que iban a tener valor. Ese es el famoso ojo clínico del coleccionista. Por ejemplo, dentro de los grandes de Argentina Jorge Helft, e incluso cualquiera que se te ocurra, tienen como denominador común que empezaron comprando lo que en ese momento estaba a su alcance. Es decir, los artistas que no tenían un mercado muy fuerte. En el caso de Jorge Helft, luego de 20 años cambió la historia, con todo lo de la década del Di Tella y Kuitca.
En general al coleccionista argentino le gusta comprar aprovechando la oportunidad y utilizando el criterio ideológico mucho más que comprar lo que ya está establecido. Y este año esta modalidad se va a incrementar por dos motivos. Uno, porque las cosas se van a flexibilizar; y esto no quiere decir que van a bajar los precios, pasa como con todos los activos. El segundo tema es que, paradójicamente, muchas instituciones van a participar en la compra, lo que provoca que las galerías pongan más énfasis en la calidad de las obras que exhiben. Por ende, como en definitiva los galeristas sí tienen un negocio -a diferencia de ArteBa-, ellos arman el espacio en función de un target de compradores.
Si ven que el target está compuesto por gente que viene a comprar como única oportunidad por la economía no ponen obras muy buenas. Entonces es un balance muy difícil de encontrar. Lo que nos pasó este año es que, como vienen muchas instituciones para incrementar sus propias colecciones, se elevó la calidad.
Esta Feria es una oportunidad para encontrar buenas cosas, no solo es una cuestión de precios.
E. P. U.: Además hay que sumar los 18 años de respaldo que llevan haciendo este evento…
F. G. M.: Claro, con éste cumplimos la mayoría de edad. Incluso este año vienen 200 coleccionistas de afuera, algo que nunca se dio. ¿Por qué sucede? Por esto de nuestra permanencia en el tiempo y porque hay una serie de ferias que están en crisis. Entonces los coleccionistas deciden venir a la Argentina para ver qué posibilidades surgen. Claro que esta situación mundial hace que estemos un poco blindados, si bien hay algunos beneficios; pero no es lo mismo este beneficio que el de una situación de crecimiento y auge, donde todos estaríamos más contentos y mejor predispuestos.
Sin ninguna duda es mejor no tener preocupaciones, pero dentro del contexto que estamos viviendo vamos a salir bien parados. Primero porque no necesitamos ganar plata. Nosotros siempre decimos: “ArteBa es una fundación sin fines de lucro… pero también es sin fines de pérdida”. Entonces las expectativas económicas simplemente son apostar a que todo salga bien. Dentro de un mal año, lo bueno es que podemos hacer una buena feria; y esto lo demuestra el hecho de que los sponsors no se han ido. Hoy en día, entre las cosas que más bajan están los presupuestos de publicidad o marketing. Afortunadamente, en nuestro caso han entrado marcas impresionantes. Por suerte no somos parte de los recortes y quedamos contemplados adentro del básico. Nos valoran como marca. Pero las galerías están sufriendo. La segunda mitad del año fue muy mala a causa de todos los conflictos del gobierno argentino; también cambió el humor en el país. Las galerías no han rendido mucho.
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