La fuerza del trabajo
La energía del búfalo transforma la realidad construyendo nuevos surcos de amor y de alegría. Según Ludovica Squirru podemos ser luces que se encienden al unísono con la posibilidad de generar oportunidades para escucharnos y comprendernos sin dramatizar ni cargar las tintas. Presentamos el extremo de la punta del iceberg, en base a lo que revela en su nuevo libro que nos colma de sabiduría poética.
Autora: Ludovica Squirru Dari / Fotógrafo: Luis Sens
PREDICCIONES PARA EL AÑO DEL BUFALO DE TIERRA BASADAS EN EL I-CHING, LA INTUICION Y LA COSMOVISION
El búfalo es mi gran protector, confidente, amigo.
Ellos son seres de carne y hueso incondicionales a la hora de la verdad. Para cada uno, pues, la revolución empieza por casa y hay que prepararse para arar y sembrar, durante este año o tiempo, la semilla fundacional del origen.
ESTO SIGNIFICA EMPEZAR DE NUEVO.
REINVENTARSE.
Experiencias de muerte, separación, pérdida de casas y viajes confirman que estamos en tránsito planetario, pero que cuanto mejor sea la semilla plantada mejor floreceremos en éste y en otros planetas.
Hay que trabajar sin sacrificio.
Hay que hacer lo correcto, y éste es el mensaje que trae el búfalo.
Dejaremos para siempre lo superfluo; la rata se ocupó de procesar lo que quedaba en el éter y tendremos el espíritu de los dioses y deidades griegas, celtas, sumerias, mayas, incas, sioux, apaches, comechingones, guaraníes, mapuches, onas, chantes y wichis para recuperar la simpleza de los rituales y ceremonias al Padre Cielo y la Madre Tierra.
Es el año del búfalo de tierra.
Es fundamental retornar a su energía dándole, sanándola, regándola, bendiciéndola y cuidándola, pues es gracias a ella que aún estamos contando este cuento chino.
Huyan de las ciudades, compren un terrenito, vean el sol desde sus casas, inviertan en calidad de vida y dejen ciudad gótica para que se recicle orgánicamente.
La Argentina pasó a otro plano en su crecimiento humano y espiritual. Se refundó como pueblo, nación, territorio.
Y cada ser humano sabe lo que está por salir a la luz aún.
Por eso hay que preparar el terreno, amigos.
Pues en breve desembarcarán legiones de orientales, europeos, africanos y australianos a poblar nuestra vastedad, horizonte sin muralla para contener la hambruna, el crisol de razas, idiomas y dialectos que deambularán hasta echar raíces en nuestra tierra bendita.
Lo dijo Benjamín Solari Parravicini:
“El mundo ardido en llamas vendrá en busca de la paz y tierra”.
“Argentina samaritana”.
“El nuevo sol nacerá en el Sur”.
Estas profecías, que son afines a las chinas, mayas, las de Trigueirinho y la cábala, los signos de códices, altares y templos de América, desde Alaska hasta Tierra del Fuego y dando la vuelta al mundo, están en su punto G.
Quien haya trabajado por dentro estará más preparado para recibir este impacto demográfico.
Convocatoria al trabajo de la alegría, la vocación, el encuentro.
El 26 de enero de 2009 llega el búfalo a marcar su territorio. A decir “Hasta aquí permito a la rata el movimiento sísmico del alma y de las estructuras básicas de la historia que dejó la humanidad”.
Empieza un nuevo amanecer, con lo desaprendido, con el vacío y la quietud.
Nos demostrará que ser íntegro es una búsqueda personal, que no se compra ni hereda.
Por eso insisto en la experiencia de las constelaciones familiares.
La inocencia, la contemplación, el espíritu de seguir a tientas confiando que hay alguien que también lo intenta, aunque no lo veamos ni crucemos.
El búfalo trae esa misión.
TODAS LAS PREDICCIONES PARA ESTE AÑO ENCONTRALAS EN EL PLANETA URBANO DE ENERO/FEBRERO