Militancia 2.0: un político quiere ser tu amigo
Autora: Solange Levinton
Facebook y otras redes sociales se catapultaron como un territorio donde la vieja liturgia partidaria pierde peso frente a nuevas formas. Ahora, cada vez son más los dirigentes que se suman a esta tendencia digital para acercarse de manera directa a los electores y captar adeptos.
Una foto muestra a Diego Kravetz, titular de la bancada oficialista de la legislatura porteña, bailando -cervecita en mano- junto a un grupo de amigos en una fiesta. En otra imagen, la diputada por la Coalición Cívica, Patricia Bullrich, posa junto a su marido en una simpática auto-foto tomada desde un teléfono celular. A esta altura también sabemos que mientras el legislador Esteban Bullrich está “en casa disfrutando con la familia”, el ex jefe de Gobierno porteño Jorge Telerman “volvió de vacaciones en las montañas”, y uno de los que aspiraba a sucederlo -el polémico
Guillermo Jorge Chernasky-, forma parte de un grupo cuya principal consigna es “que vuelva el cartel de Araceli González en General Paz y Libertador”.
No se trata del reporte de algún ojo indiscreto que busca ventilar los trapitos al sol de los funcionarios públicos argentinos. Sucede que, poco a poco, nuestros políticos comenzaron a sumarse a un fenómeno mundial que, internet mediante, busca acercarse a los electores de un modo más directo, personal y que deja pendiendo de un piolín la delgada línea entre lo público y lo privado. Con ustedes, los políticos 2.0.
Con más de 69 millones de usuarios, Facebook (FB) -devenido en el quinto portal más visitado del mundo- ya no solo es semillero de usuarios comunes y corrientes que buscan contactarse con viejos amigos y hacer otros nuevos entre perfectos anónimos. Ahora debates parlamentarios, leyes, decisiones de los tres poderes e, incluso, la popularidad de cualquier funcionario están bajo la lupa las 24 horas del día, los 365 días del año y pueden variar de un minuto a otro con tan solo apretar F5.
Es que internet se catapultó como un nuevo territorio donde “la vieja escuela” de la política, representada por solicitadas, unidades básicas, prensa de circulación interna y otros ingredientesdela liturgia partidaria, está perdiendo cada vez más terreno frente al popular concepto de Web 2.0 que, a través de comunidades como redes sociales, blogs o wikis, fomenta la colaboración y el intercambio ágil de información entre las personas.
Así es como con esta estrategia del “pasen y vean” legisladores, asesores, ministros y voceros abren de par en par las puertas de su vida para que cualquier hijo de vecino pueda conocerlos, conversar con ellos, saber quiénes son sus amigos, a qué causas suscriben, qué ropa eligen para salir los fines de semana y qué equipo de fútbol los desvela los domingos por la tarde.
HUMANIZATE, QUE NO ES POCO
Lunes 11 am, Legislatura porteña. En el imaginario colectivo, la caótica jornada laboral de un funcionario público transcurre en despachos herméticos, con secretarias blandiendo agendas atestadas de proyectos y teléfonos sonando ininterrumpidamente en medio de un desfile de pocillos vacíos de café y ceniceros atiborrados de colillas. Bueno, ahora son los propios protagonistas los que invitan a inmiscuirse para comenzar a derribar algunos mitos.
En el perfil de FB de Diego Kravetz -presidente del bloque Frente para la Victoria de la Legislatura porteña y reconocido por su afición a internet y a la tecnología- se lee: “Olfateo unos días complicados ¡Qué bueno que descansé mucho este fin de semana!”. Es que para él, el FB es una red que permite romper barreras: “Es una forma más inmediata y mucho más personal de aproximación con la gente”, afirma.
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