Pasado, presente y futuro

En 1975, cuando la primera Feria del Libro abrió sus puertas con el lema “A la primera imprenta”, hubo 116 expositores en 7.500 m² y 140.000 visitantes. Hasta el 2008 el crecimiento fue geométrico y abismal: 1.582 expositores en 45.000 m² y 1.240.000 visitas. Del 23 de abril al 11 de mayo una nueva edición de la exposición literaria más importante de Latinoamérica irá por más récord y talento.

Autora: María Rosa Lojo* (Especial para El Planeta Urbano)

La Feria del Libro de Buenos Aires cumple este año sus treinta y cinco de existencia. Es imposible, para mí, hablar de ella como un fenómeno paralelo y externo porque su historia se entrelaza y se confunde con la de mi propia vida de escritora.
A la Feria del Libro de la democracia, en 1984, le debo mi primer libro de ficción publicado, que ganó el Premio de Poesía para inéditos convocado por la institución, aunque la mayor recompensa, creo, fue haber sido elegida por el jurado que decidió concedérmelo: nada menos que Olga Orozco, Alberto Girri, José Isaacson. A partir de entonces, año tras año, sin faltar uno, he sido testigo y parte de una suerte de teatro mágico que durante casi veinte días reúne a autores y lectores. En ese escenario el libro exhibe su múltiple y equívoco estatuto de mercancía, de valor estético y cognoscitivo y de objeto cuasi sagrado para el Occidente judeo-cristiano. También, su extraña condición de vínculo humano entre seres que se desconocen. Vínculo diferido y desfasado en tiempo y espacio, hasta el punto que leer es a menudo escuchar con los ojos -decía Quevedo- las voces antes lejanas de los muertos. Vínculo que en ocasiones como las que la Feria posibilita, se puede afianzar mediante la presencia viva. Por eso, de manera casi soñada, han hablado en ese contexto escritores admirados siempre a la distancia: desde Javier Marías hasta José Saramago, desde Ray Bradbury hasta Rosa Montero, desde Camilo José Cela hasta Susan Sontag.

Además de acercarnos a las figuras de las letras más reconocidas del extranjero y del país, la Feria ha organizado concursos para descubrir escritores nuevos, como aquel en el que participé hace veinticinco años. Lejos de limitarse a un solo género o temática, se han premiado libros de crítica, relatos de viaje, relatos policiales, cuentos históricos, cuentos infantiles, cuentos sobre la escuela, relatos de inmigración, novelas cortas y largas, ensayos sobre el tango, sobre Borges, Cortázar y Roberto Arlt. Dos son los concursos vigentes ahora: uno de minificción (en convenio con la Universidad de Salamanca) y otro sobre mitos y barrios de Buenos Aires.

Otras distinciones, como el Premio al Mejor Libro de Creación de cada año, recaen en autores consagrados: Hugo Padeletti, David Viñas, Griselda Gambaro, Juan José Saer, entre tantos nombres fundamentales. En el rubro educativo se galardona el Mejor Libro de Educación en el marco de las Jornadas Nacionales también acogidas por la Feria.          
Los educandos de todos los niveles abundan, por cierto, en el recinto ferial. En su camino hacia los stands, o las salas de conferencias, todo escritor ha sido interceptado alguna vez por alumnos primarios o secundarios que tratan de conseguir una firma o respuestas más o menos apresuradas en una entrevista de pasillo. Son diálogos veloces, pero aun así seguramente dejan en la memoria la huella diferente de un encuentro personal, y en el papel de un libro que ha sido o será leído, la estela de una inscripción que sobrevivirá, quizás, a sus emisores y a sus destinatarios.

* La autora es una de las mejores escritoras argentinas de la actualidad. Es doctora en Letras por la Universidad de Buenos Aires y trabaja como investigadora del Conicet. Obtuvo diversos premios y publicó gran cantidad de libros, entre los que se encuentran Visiones (1984), La "barbarie" en la narrativa argentina (1999), Sábato: en busca del original perdido (1997), Canción perdida en Buenos Aires al Oeste (1987), La princesa federal (1998), Una mujer de fin de siglo (1999) y Cuerpos resplandecientes (2007), entre otros.

ENCONTRA LA NOTA COMPLETA EN EL PLANETA URBANO DE ABRIL