Tribus Urbanas
Inteligencia compartida
Taringa! es la comunidad virtual “punto net” más grande del país. Cada mes recibe alrededor de veinte millones de visitas mundiales fanatizadas por los innumerables matices que ofrece el sitio. Con el único fin de compartir todo lo que circula por la web, los taringueros formaron su propio espacio de pertenencia.
Autor: Ignacio Magurno / Fotógrafo: Nicolás Faig
Dicen que no tiene un significado especial. Que se les ocurrió porque lo que les pasaba era que, para armar un proyecto, les resultaba imposible encontrar un dominio que no estuviera registrado. Por eso tuvieron la idea de inventar una palabra que fuera medio cómica y a la vez fácil de recordar y de escribir. Ahí nació Taringa! El sitio creado en el 2004 -y que desde noviembre de 2006 se encuentra en poder de los hermanos Matías y Hernán Botbol y de Alberto Nakayama-, se transformó en la comunidad virtual que mayor cantidad de visitas recibe por mes, superó el millón (¡!) de taringueros registrados y promete ir por más. Es que aunque en estos pocos años de existencia se dio un crecimiento sostenido, la cifra estaba lejos de alcanzar esa marca de usuarios activos. Hoy, puede asegurarse: no tiene techo a la vista.
¿Pero que es Taringa!? Algo simple de utilizar pero funcionalmente más complejo de entender. La premisa sería la siguiente: tengo algo que me gustaría compartir (discos, videos, juegos, programas para computadoras, trabajos, lo que se nos ocurra) y lo cuelgo en Taringa! para que otro lo pueda utilizar o bajar a su computadora.
¿Difícil de comprender? Sí, y esto podría resumirse en la variedad de recursos que posee el sitio. “El fin de Taringa! es ser un espacio donde la gente pueda compartir todo lo que le interesa. Hay un protocolo, que son como las reglas básicas de lo que se puede poner y lo que no. Hay usuarios que solo ingresan al sitio para utilizarlo y otros que pueden colaborar con contenidos una vez que están registrados. Apenas te registrás y subís un post entrás en la categoría ‘novato’. Cuando alguno de sus post alcanza los 50 puntos (que le otorgan los otros taringueros registrados) accede a todas las funcionalidades y cada uno de ellos tiene diez puntos para darles a los demás posts.
En base a los puntos acumulados se generan rankings de los mejores contenidos y de los mejores usuarios, los que aportaron cosas más interesantes”, explica Matías Botbol. “A Taringa! al principio lo notan un poco diferente a los demás sitios, pero una vez que lo entienden se dan cuenta de que es útil, interesante, donde se puede pasar mucho tiempo y entretenerse”, postula Alberto Nakayama.
Pero como en toda comunidad o sitio web donde circula información y se transfieren archivos, los límites sobre los contenidos muchas veces son difusos y hasta pueden generar controversia. Por eso, dentro de Taringa! existe una especie de protocolo sobre qué cosas son las que no se permiten publicar: “Ni contenidos violentos, ni pornográficos, ni apología del delito, cosas sobre drogas, información de terceros. Después, todo lo que es contenido adulto se sube a Poringa! que fue creado específicamente para eso”, detalla Matías Botbol.
Los dueños del sitio se encargan de aclarar que en Taringa! tampoco se comente piratería, ya que lo que el espacio ofrece son links (enlaces) hacia otros sitios web, por lo que nada queda alojado allí. Sin embargo, dicen estar prevenidos en caso de recibir alguna denuncia. “No cometemos ningún acto de ilegalidad, el sitio funciona como cualquier buscador, en el cual se recomienda información relevante, y a través de eso tal vez se puede acceder a algún contenido que pueda llegar a tener derechos de autor. En ese caso, la responsabilidad no es directamente nuestra, pero somos cuidadosos con esos temas, y cualquier empresa o persona que haga una denuncia sobre algún tipo de contenido que ve afectados sus derechos, lo eliminamos”, alerta Matías Botbol.
TERMINA DE CONOCER A LOS TARINGUEROS EN EL PLANETA URBANO DE DICIEMBRE