George Bush por Larry King
En una de sus últimas entrevistas antes de dejar la Casa Blanca, el presidente recibió al presentador en la biblioteca para hablar acerca de sus últimos ocho años de gobierno. Su baja imagen pública, Irak, Guantánamo y la crisis financiera son solo algunos de los temas que se abordan en esta charla sin desperdicios y que quedará en los anales de las declaraciones de un presidente polémico.
¿Está ansioso por irse, señor presidente?
No sé si ansioso es la palabra correcta. Sí, lo estoy. No sé exactamente qué sentiré el 21 de enero. He tenido reuniones sobre seguridad, sobre inteligencia, casi todas las mañanas durante los últimos ocho años. Ahora me despertaré y no tendré reuniones, me daré cuenta de que la responsabilidad ya no está sobre mis hombros.
¿Tiene sentimientos ambivalentes?
No, no creo que se pueda ser ambivalente. En primer lugar, he estado ansiando la asunción de Barack Obama. Tendré un asiento en primera fila de lo que es un momento histórico para el país.
¿Le gusta Obama?
Sí, me gusta. Y a usted también le gustará.
¿Qué siente cuando ve las encuestas de imagen que lo tienen a usted con un 25, 30 por ciento?
Me importan un corno. Siento lo mismo que sentía cuando estaba en un 90%.
¿Lo mismo?
Sí, estas encuestas no son más que una lectura de un diario de ayer. Y por supuesto la opinión no va a ser alta cuando la economía está en el tacho. Soy presidente en un momento de condiciones económicas difíciles. Y la gente no está contenta con la economía. Tampoco yo lo estoy. De manera que no se pueden tomar decisiones en base a encuestas de opinión. Algunos me dicen que salga de Irak porque estoy causando una pérdida de popularidad. Y les contesto: bueno, amigo, no sabes lo que es ser comandante en jefe. Si los militares creyeran que tomas tus decisiones en base a una opinión de Gallup, no te respetarán. Y además, seguramente no has conocido a los padres de los que han muerto en Irak. Si crees que puedo decirle a una madre que no se honrará a su hijo por mi posición política, no entiendes a George Bush.
¿Pero alguna vez siente usted, como todos a veces tenemos dudas, que se equivocó, que Irak fue un error y muchos murieron en vano y usted ordenó el envío?
No creo que Irak haya sido un error.
No, ¿pero alguna vez tiene un momento en el que siente que fue un error?
No. Me preocupaba que Irak fallara, no que fuera un error. Por eso puse 30.000 tropas cuando mucha gente decía que había que salir. Y los aumentos funcionaron. Y ha nacido una joven democracia en Medio Oriente. Y obviamente queda mucho por hacer. Pero a Al Qaeda se le ha negado la base de operaciones desde donde quería operar.
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