Julian Veeber
El ilusionista del pavimento

El artista británico, famoso por sus dibujos con tiza sobre el pavimento, pasó por Buenos Aires y dejó plasmada su obra a pocos metros del Obelisco, sobre el paso peatonal de la Diagonal Norte. Una ilusión óptica que desafía las leyes de la perspectiva.

Texto y fotografías: Guido Piotrkowski

¿Cómo empezaste a hacer este tipo de dibujos en 3D?
Empecé con cosas convencionales como retratos, gente famosa, copias de viejos maestros en las calles. Un día estaba en un lugar donde había formado un rectángulo con baldosas. Lo miré y pensé que podría hacer que eso pareciera una pileta. Así que usé las baldosas para hacer la parte de afuera, dibujé el agua e hice parecer que caía dentro, y finalmente dibujé una nena en la pileta. Quedé tan contento con el resultado y con las fotos que saqué, que intenté hacer otras cosas similares.

¿En qué época fue eso?
En el comienzo de los noventa, estaba viajando por Europa y dibujaba en los pavimentos. Soy un artista callejero.

Pero ahora viajás sponsoreado…
Sí, antes me tiraban plata dentro del sombrero, así que solo recibía dinero si a la gente le gustaba lo que hacía.

¿Cuál fue tu primer dibujo 3D en hacerse famoso?
Aquella pileta.

¿Cómo fue?
Mi novia estaba haciendo un curso de computación y tenía que hacer un ejercicio que consistía en armar un sitio web. Entonces hizo unas fotos de mis trabajos y los puso en el website. La gente vio las fotos, gustaron y comenzaron a circular por Internet. Así es como mis dibujos se hicieron famosos. Todo este suceso internacional fue por accidente, y tengo mucha suerte de que Internet se haya desarrollado en esta época, es lo que me permitió llegar hasta aquí con este trabajo.

¿En qué otras partes del mundo dejaste tus obras?
Australia, Moscú, Turquía, Brasil, Singapur y la mayoría de los países europeos.

¿Qué lugares te impresionaron más?
Brasil me gustó mucho, estuve en las cataratas del Iguazú, que me volaron el cerebro… cuando vuelo en avión sobre el Polo Norte, eso también es algo que me vuela el cerebro.

¿Qué dibujo elegiste para las calles de Buenos Aires?
Es un paisaje microscópico, que muestra una comunidad de hormigas construyendo un puente.

¿Cuánto tiempo te lleva hacer uno de estos dibujos?
Generalmente me lleva unos tres días. Pero éste es bastante grande y complejo en detalles, así que me llevará cuatro. Además, cada tanto tengo que parar para responder preguntas a los periodistas (risas).

¿Qué tamaño tienen tus obras en general?
Desde dos o tres metros hasta unos cuarenta y cinco.

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