Lola Ponce
“Todo lo hago con pasión”
Sexy, exitosa en Italia como cantante y actriz, esta chica que un día abandonó su Capitán Bermúdez natal para ser una profesional del espectáculo está en el país para hacer una telenovela, presentar su último álbum, participar de Bailando por un Sueño y ayudar a los que más lo necesitan.
Por Ana María Macedo y Alberto Musella / Fotos: Salvatore Di Como
Dice un viejo refrán que “nadie es profeta en su tierra”. Solo por ahora, a Lola Ponce este dicho le cae a la perfección. Porque hace apenas unos meses que llegó al país proveniente de Italia, donde es una artista indiscutida y adorada por cientos de miles de seguidores. Cuando se fue, hace ocho años, dejó su Capitán Bermúdez natal en busca de un sueño que, a fuerza de trabajo, fe, tenacidad y sacrificio logró con creces. Lola, la misma que empezó a cantar antes de hablar y que a los 8 años ganó un concurso de música junto a su hermano, está sentada en el bar del Hotel Faena frente al equipo periodístico de El Planeta Urbano. No hace gala de ningún divismo, solo derrocha belleza, misterio y simpatía. Aquella niña a la que le gustaban las plantas, a las que observaba día a día para verlas crecer, es hoy una mujer vehemente y aguerrida. Está de vuelta con el firme propósito de acercarse y ayudar a los que más lo necesitan. Y, además, de lograr ser profeta en su tierra pese a quien pese.
Con el éxito que actualmente tenés en Italia, ¿qué propuesta te entusiasmó tanto como para empezar a trabajar en la Argentina?
Vine para filmar Cenicienta 2000, una película que se hizo en Roma y en Buenos Aires y que acaba de estrenarse en Europa. Ahora estoy haciendo una serie para Italia. Es la versión europea de Sin tetas no hay paraíso. Interpreto a Jessica, un papel importante y muy divertido. Además estoy terminando mi quinto álbum y el primero como cantautora. Es la primera vez que vuelco mis historias, mi música y mis ideas.
¿Cuál es la temática de tu nuevo álbum?
Escribo desde los 13 años, pero siempre me daba mucha vergüenza. Soy muy tímida y no me animaba a mostrar lo que escribía. Mi trabajo estaba muy expuesto, y si encima mostraba lo que me pasaba era demasiado para mí. Pero ese proceso fue madurando y ahora siento la necesidad de mostrarle al público mis letras. Las cosas maduran por sí mismas, todo tiene su tiempo.
¿Cuál es la historia del film Cenicienta 2000?
Mi personaje es Maia y la película cuenta una historia de amor a primera vista. Pero también es la historia de un amor con la música que parte de la Argentina y termina en Italia. ¿Qué casualidad, no? Es un poco mi historia, y me sentí muy feliz de poder hacerla y compartirla con gente de aquí.
Y en el caso de Sin tetas no hay paraíso, ¿qué te cautivó para aceptar el papel?
La historia europea se va a llamar Le due facce dell’ amore (Las dos caras del amor). Me gustó mucho mi personaje, Jessica. Durante años interpreté personajes que eran muy parecidos a mí, “Esmeralda” de Notre Dame de Paris; “Aurora” de La Bella y la Bestia o “Cenicienta”. Como actriz necesitaba un desafío. Es un personaje muy ambicioso y a la vez muy artificial, pero también se ve el lado débil de esta mujer que, pese a todo, sufre con su comportamiento. Muestra que alcanzar objetivos a nivel material no siempre refleja la felicidad.
¿Te es fácil interpretar papeles tan diferentes a vos en la vida real?
Me estoy divirtiendo mucho. Todos mis personajes los hago a partir de la observación. Uno de mis pasatiempos preferidos es sentarme a observar a la gente. Entonces, cuando me ofrecen un personaje, ya sé cómo hay que interpretarlo. Siento que ya me crucé con muchas otras Jessicas en mi vida.
¿Cuántos años tenías cuando te fuiste a Italia?
Estaba por cumplir 20. Lo recuerdo como algo increíble. Fue una elección absolutamente personal. Si bien uno es dueño de su propio destino, en este caso se dio así. Yo venía de hacer Chiquititas y de lanzar mi primer álbum, Inalcanzable, en 1999. Ahí me contrataron para ir a España.
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