Jorge Miño
Todo es arte
Asistente de Guillermo Kuitca, es un artista tan reciente como efectivo: pese a haber debutado con una muestra hace apenas tres años, sus obras ya se venden en países como Holanda y Estados Unidos. Presentamos a un genio digital que será, sin duda, una de las atracciones en la próxima edición de arteBA.
Por: Mauricio Moreno Martínez / Fotógrafo: Nicolás Faig
Ansioso. Incrédulo. Inestable. No era la primera vez que Jorge Miño exponía una obra, pero así estaba. Podía entender que le gustara lo que había hecho, pero que le pasara lo mismo a la gente era otra cosa. Y eso que el tiempo le había dado madurez para entenderlo. Pero bueno, ahí estaba: otra exposición y su empeño en hacerse el distraído. Por eso puede sonar raro que se enterara así, como de casualidad, de que se habían vendido sus fotografías. Pero es la pura verdad: lo supo cuando lo llamaron para pedirle que copiara de nuevo las fotos, que había que ponerlas en un tubo y mandarlas. Del otro lado las aguardaba un coleccionista peruano, nada menos que el director del Museo Nacional de Lima.
“Prefiero no enterarme. Quiero que las cosas pasen solas. Ya la obra está expuesta, el galerista está haciendo su trabajo y yo hice el mío antes. Entonces no me ayuda a mí, ni a mi salud mental, estar pendiente de lo que pasa con una adquisición. Me parece que el artista se debe dedicar a hacer arte, y que los negocios los haga el galerista”.
Hay una duda. Jorge Miño es artista, pero también toma fotografías. De hecho, sus obras parten de alguna fotografía tomada por él. Siempre. Y no es que queramos meternos en el trillado dilema de si la fotografía es arte. Ya habrá tiempo para eso. Lo que queremos simplemente es saber si a Miño lo presentamos como artista o como fotógrafo. “Artista visual”, dice él. ¿Y lo de las fotografías? “Ese es el medio que elegí para trabajar”, responde.
Correntino de nacimiento, hijo de padre fotógrafo y asistente de Guillermo Kuitca (de él solo dirá: “Es una de las personas más impresionantes que conocí en mi vida”), Miño estará presente en la próxima edición de arteBA. Y a pesar de su juventud y de su reciente surgimiento -su primera exposición fue en 2004- puede hablarse de él como una realidad.
¿Con qué se va a encontrar el público de arteBA cuando vea tus obras?
Básicamente, esto empezó con una idea de todo lo que es estructura, de pensar en una fotografía que pueda representar estructuras. Casualmente van estas dos que son estaciones de tren desde distintos lados. Y a mí lo que me interesa es que no se distinga de dónde son, por eso digitalmente borro todo rastro de reconocimiento físico del lugar, para que la gente no diga “ah, esto es tal lado”; es decir, que pierda el sentido de la observación solo por encontrar si estuvo o no en este lugar. Una serie que está contemplada como bellezas arquitectónicas que están en arreglo o que contengan estructuras fijas y de grandes tamaños. Son básicamente pinturas, siento que mis fotos las voy creando más pictóricamente, desde el tamaño, ya que me interesan las fotografías siempre en tamaño bastante grande. Me gusta esta idea de que la foto tenga presencia.
¿Cómo empezaste en el arte digital?
Empecé en el 2004 con una muestra que es claramente mi comienzo. La hice en el Centro Cultural Rojas. Fue radicalmente importante para mí y para mi obra: me generó un lugar como artista. Yo hacía fotografías, pero en ningún momento las pensaba exponer. Pero después hice una segunda muestra donde me metí con unos aviones. Esas fotos me parecieron aburridas, como que no me pasaba nada, parecían unas fotos de registro y no eran muy interesantes. Empecé a archivar todas mis fotos en la computadora y un día me metí al photoshop a retocarlas. Me aburrí y abrí estas fotos, hubo un filtro que me invirtió la foto y quedaron como fantasmas, una cosa que yo nunca había visto, y la verdad es que ése fue realmente el comienzo. Fue porque me aburrí de mis propias fotos, entonces empecé a retocar y de golpe apareció otra cosa. Fue ahí que probé combinar arte analógico con arte digital. Muchas fotos en su comienzo empiezan siendo analógicas, después son escaneadas y después son intervenidas digitalmente, así que básicamente mi proceso empieza por lo analógico y después se digitaliza, ahí es donde después hago un aporte digital.
CONOCELO POR COMPLETO EN EL PLANETA URBANO DE MAYO