Santiago Fernández: Viento a favor
Santiago Fernández es la figura indiscutida del remo nacional. Luego de su cuarto puesto en Atenas 2004, uno de los representantes más emblemáticos del deporte amateur de nuestro país se prepara para ir a China en busca de toda la gloria.
Por Ignacio Magurno / Fotógrafo: Víctor Candia
En el Tigre, lejos de las convulsiones de la vida en la ciudad, se respiran aires de serenidad. El día nublado, gris y húmedo no altera la calma ni la rutina de este paisaje suburbano. El acceso a la pista de remo no es del todo sencillo. Pero existe. Por más precaria que sea, la pista existe. Y claro, queda en el Tigre. Allí se encuentra Santiago Fernández, el único representante masculino argentino que tendrá el remo en China, el hombre que con la fuerza de sus brazos y su ímpetu batallador tratará de alzarse con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing.
¿Qué expectativas tenés para los Juegos de Beijing?
Creo que haber salido cuarto en Atenas me da la pauta de que puedo ir a buscar una medalla. Sé que no es fácil; están los mejores del mundo y primero hay que entrar en la final, estar entre los seis mejores y recién ahí ir a buscar una medalla. Pero me veo con chances, no es imposible.
¿Dé qué depende?
Hay mil factores. Cómo te levantes ese día, cómo te sientas en esos dos mil metros que dura la regata. No es un deporte de tiempos, donde podés calcular que haciendo tal marca ya estás. El clima y el viento pueden influir. Es, más que nada, ese día hacer lo mejor que puedas y ver cómo te va.
¿Qué condiciones climáticas son las que te favorecen?
No me gusta remar con viento en contra; si bien no me perjudica, no me gusta para competir. Pero sin viento o con viento a favor no me molesta. Tampoco me molestan las olas.
¿Le das importancia a lo que significa participar de un Juego Olímpico en sí o vas directamente a ganar una medalla?
Todo depende del resultado. Creo que voy a estar conforme si entro en la final. Y muy feliz si gano una medalla. Si no sucede eso va a ser un poquito duro. Voy a buscar un resultado.
¿Sería un fracaso para vos no obtener ese resultado?
No, tampoco es tan trágico. Es un deporte que hago porque me gusta. El resultado, si bien lo voy a buscar, no es algo que me tenga tan preocupado. Nadie me obliga a hacer esto; si se dan los resultados bienvenidos, pero si no, a lo sumo estaré de mal humor algunos días y después se me pasará.
Al ser un deporte individual, ¿se valora más el logro?
Sí, creo que es más personal, de uno mismo, no dependés de un equipo. Yo sé lo que hice durante estos cuatro años desde Atenas, así que creo que sí se valora un poco más.
En comparación con Atenas, ¿en qué sentís que te fortaleciste?
Tengo más experiencia y pulí ciertos detalles de técnica que, con los años, los vas mejorando. Y el entrenamiento es acumulativo, cada vez te vas sintiendo mejor.
¿Te gusta la competencia en equipo o te sentís más cómodo vos solo arriba del bote?
Me gusta competir en equipo, de hecho competí. Pero para entrenar me siento mejor solo porque manejo mis horarios, y si un día estoy cansado aflojo, y al otro día le doy con todo. Eso es lo que me gusta. Pero también los botes de equipo tienen lo suyo.
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