Inmigración fusionada

Con un ambiente que remite a lo mejor de la sofisticación italiana, El Clan es un restaurante que ofrece cocina de calidad: una cuidada selección de platos del mundo sazonados con un toque argentino. Pasen y deléitense con las especialidades de la cocina fusión inmigrante.

Autor: Camilo Chermes / Fotógrafías: Cortesía El Clan

Tradición familiar, camaradería, buen comer, cueros, terciopelos y maderas nobles. Un amasijo de todo eso produce lo que se conoce como Camorra Style, una tendencia que recoge todo el sentimiento y las vivencias de los ítaloamericanos, una herencia de los que llegaron a estas lejanas tierras a bordo de inmensos transatlánticos. En resumen, la sofisticación italiana y su contraste en el más puro espíritu siciliano.
No hay dudas de que el restaurante El Clan es una expresión directa del Camorra Style, un efecto testigo de esa tendencia, una realidad que viene a mostrarnos el legado de una cultura tan atractiva como fértil. Reciente creación de empresarios pioneros en Puerto Madero, los mismos que fueron capaces de concebir espacios para el aplauso como Asia de Cuba y Guacha, este restaurante le confiere una nueva dimensión -superándola- a la palabra  “inmigrante”.
Enclavado en el exclusivo barrio de Puerto Madero, El Clan recoge los sueños y los anhelos de quienes pisaron estas tierras con la idea de “hacer la América”. Su ambiente remite a nostalgia por la Italia dejada atrás y a revancha por las penurias pasadas.

Las proporciones, afirman, son las que soñó Da Vinci. Sus escalas parecieran desmesuradas. Pisos de roble y mármol en estudiadas partes, espejos, cortinados sin fin en una paleta que basa su personalidad en los negros, marfiles y celestes. El cristal en sus lámparas es, sin duda, un gesto a la nona, que amaba los caireles, y que con su mirada domina el salón principal desde un retrato al óleo. Los baños, completamente dorados, parecen sacados de una película de Cinecittà. A su vez, el lugar exhibe una natural capacidad de crear climas, incluso a pesar de su sofisticación.
Definitivamente La Famiglia, con todo lo que el término representa, incluida su carga histórica tan representativa, está presente con sus pasiones y tradiciones en la fisonomía de El Clan. ¿Un ejemplo? Una fama mal habida tiene su lugar en una pared que evoca el recuerdo inexorable de padrinos, paisanos y carreras de caballos.

BIENVENIDO, DON CORLEONE

Con respecto a la gastronomía hay que decir que su carta es intensa que y se la puede definir, como ellos mismos lo hacen, como cocina fusión inmigrante. Una cuidada selección de platos del mundo con el toque argento son la carta ganadora de la propuesta en manos de su promisorio chef, Sebastián Martínez Chitaro. El mismo define a la de El Clan como una cocina de reminiscencias italianas. La carta es bastante amplia, compuesta por alrededor de 30 platos de calidad que incluyen, entre otras cosas, langosta, pulpo, centollas y caviar. Y, a la vez, algunos platos un poco más sencillos concebidos así a propósito, como los bifes de lomo al marsala, o incluso milanesas con puré. Es la idea.
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