Por amor al vino
Desde 1992 Baco Club atrae más y más socios que aguardan cada mes su partida de vinos exclusivos que no se conocen en el mercado. Con una propuesta diferente y más que tentadora, esta asociación sí que sabe enaltecer la bebida de los dioses.
“Quien sabe degustar no bebe jamás el vino, sino que degusta secretos”, decía Salvador Dalí y vamos si no tenía razón. Si para alguien que no entiende de vinos ya es un placer el solo hecho de estar frente a una copa de uno bueno; ni hablar de una persona que ha estudiado su proceso, sus bondades y el infinito mismo en la capacidad de aromas y sabores que puede contener. Y ahí es donde residen todos esos secretos que algunos desean descifrar.
Y entre ellos se encuentra, sin dudas, Baco Club. ¿Un club que adora al dios del vino? Nada de eso, sino una asociación que simplemente ama esta bebida ancestral y le rinde culto como bien se merece.
El origen de Baco Club mixtura entusiasmo, anhelos y pasión. Fundamentalmente pasión y amor por el vino. Todo comenzó a mediados de 1992 cuando Alfredo Terzano y Eduardo Escudero esbozaron en una servilleta de la pizzería Los Inmortales lo que más tarde sería este club.
Ambos venían de la industria vitivinícola con diferentes experiencias (Terzano de la dirección general de una bodega en Vistalba -Luján de Cuyo- y una finca en Tupungato, y Escudero de manejar acertadamente la comercialización de dos bodegas de mediana importancia). El “blend” de conocimientos era prometedor. Pero, lo fundamental era el deseo, las ganas y el amor que se le pusieron al proyecto, más allá de la gran amistad que se generó entre ellos.
EXCLUSIVIDAD
Desde 1992, el club fue consolidándose y hoy cuenta con más de 7.000 socios activos a lo largo y a lo ancho del país.
¿Cuáles son los beneficios de ser socio? Básicamente la exclusividad y la pertenencia. El afiliado, mes a mes tiene la posibilidad de descubrir una nueva bodega, una partida escondida o una variedad de uva desconocida. Esto se debe a que cada 30 días el club selecciona partidas limitadas de vinos que exclusivamente pueden degustar los socios en su domicilio, donde reciben la caja de seis botellas y su respectiva ficha técnica. Asimismo mediante la revista Elixir, los miembros reciben un servicio de información y actualidad del mundo vitivinícola, cultural, gourmet y turístico.
“Los vinos de Baco Club son exclusivos, ya que no se encuentran en el mercado; son cortes especiales, vinos escondidos y partidas limitadas; todas estas características son las que nos distinguen y diferencian”, asegura Cecilia Piñeyrúa, gerente de Relaciones Públicas y Eventos del club.
Este año Baco Club presenta en forma exclusiva nueve partidas de vinos Premium que serán vestidas con etiquetas temáticas que recorrerán acontecimientos, hitos o hechos memorables del siglo XX que marcaron la historia para siempre. Así, los socios no solo poseen un vino exclusivo, sino que también son objetos de deseo por sus originales etiquetas. En febrero, por ejemplo, los clientes recibieron la primera partida, un Cabernet Sauvignon 2007, cuya etiqueta representa uno de los primeros automóviles Ford del periodo 1900-1910.
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