¿Crisis financiera o crisis humana?

La virtualidad del sistema financiero ha sido fuertemente impactada por la realidad de las nuevas condiciones mundiales. Todo esto ha obligado a los grandes poderes del mundo a revisar la manera en que están manejando la historia.

UNA MUERTE ANUNCIADA
El dinero desapareció y el Triángulo de las Bermudas se encuentra en Asia. La mayoría de los bonos del Tesoro también están allí. La economía del dólar es presa de sus propios desatinos. La inversión en China con la idea de captar a más de dos mil millones de nuevos consumidores los llevó a darles el dinero y la tecnología para lograrlo y ahora son conscientes de que no disponen de caja.
La emisión monetaria en manos de la Reserva Federal, que se viene manejando sin respaldo aurífero desde los tiempos de Nixon, debe pagar su precio. Ya no controlan el crudo porque Irak se agotó y un ataque a Irán sería un suicidio; ahora son los mayores importadores del sistema, por lo que la emisión desmedida pasó a ser una trampa. El desplome bursátil neoyorquino no es ni más ni menos que el telón de fondo que comenzó con la Enron a la cabeza, allá por el 2001, y que se retrasó cuando gestaron lo del 9/11. Con esto se consiguió la autorización parlamentaria para emitir los 600 mil millones que se disponían a gastar en Irak. Un ciclo histórico fenece y emerge otro. El que está naciendo no permitirá más farsas.

ACCION-REACCION-SOLUCION
El investigador y conferencista inglés David Icke dijo alguna vez que para cambiar el curso del orden establecido se debe generar un evento de alto impacto que atente contra dicho orden. Esto traerá como consecuencia un problema de similares proporciones al impacto que lo causó, lo que obligará y justificará el producir una reacción en busca de una solución.
Al ser impactado el orden social y económico, las personas ven afectadas tanto su seguridad como su estructura personal, por consecuencia delegan ciegamente el poder para que se busque una solución sin evaluar el costo a futuro. La virtualidad del sistema financiero ha sido fuertemente impactada por la realidad de las nuevas condiciones mundiales. Todo esto ha obligado a los grandes poderes del mundo a revisar el modo en que están manejando la historia. Es poco sabido por la población mundial en general -porque así lo quisieron unos pocos- que cada año se llevan a cabo reuniones en exclusivísimos clubs privados donde se junta el tope de la elite mundial a diseñar el futuro de la humanidad. El Grupo Bilderberg, tal como se lo conoce, está conformado por los más poderosos e influyentes personajes de la política, la realeza, la economía, los medios masivos de comunicación y los movimientos sociales, que unidos buscan la forma de extender su poder por sobre el resto, dentro de los que nos encontramos el 98% de la población del mundo.

CUANDO EL BARCO SE HUNDE, LAS RATAS HUYEN PRIMERO
Ante la presente crisis económica mundial, nadie ha tenido en cuenta la incidencia de la problemática ambiental y la demanda de recursos naturales. La Nasa advirtió a Bush que, para el próximo verano ártico, los hielos desaparecerán y el agua dulce producto del deshielo irremediablemente se volcaría en las aguas del Atlántico Norte.
El proceso en cuestión podría detener por completo la corriente del Golfo, pudiendo sumir a la mitad de los Estados Unidos, Canadá e Inglaterra en una nueva Era Glacial. De cumplirse las predicciones, es lógico pensar que las medidas deben ser proporcionales al tamaño de la amenaza. Esto significa que los grandes capitales y comandos estratégicos deben ser reubicados en zonas más estables, climáticamente hablando.

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