Compromiso evolutivo

Una vez el genial Albert Einstein definió la crisis como la mejor bendición que puede pasarle tanto a un país como a una persona, ya que es sinónimo de cambio y progreso. Quien atribuye a la situación actual sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más los problemas que las soluciones.

Las Claves para Vivir en Tiempos de Conflictos
Crisis significa una mutación importante en el desarrollo de algún proceso, ya sea de orden físico, histórico o espiritual. Los chinos antiguos pensaban que la crisis es la voz de la naturaleza advirtiendo a gritos que debemos cambiar. La palabra crisis, en chino, se compone de dos símbolos, de los cuales el primero significa peligro y el segundo oportunidad.
El actual panorama mundial nos está reflejando la mayor crisis de conciencia que haya afrontado jamás la Humanidad. Es por eso que no debemos evaluar lo que sucede en la economía, en la política, en lo social, etc, como hechos aislados y producto de vaivenes de los sistemas, ya que los mismos sistemas son creación del hombre y son mantenidos por el mismo. La creación dispone de ciclos cósmicos evolutivos que se distinguen por incrementos de frecuencias que alteran a los diversos estados de existencia que son, en sí mismos, energía.

En este sentido es evidente que nos enfrentamos con un problema de adaptación y cambio de la Humanidad a este nuevo estado evolutivo del planeta. No solo el hombre se ve enfrentado a esta situación, también todos los demás seres vivos están experimentando un cambio en los procesos vitales o en la vida en sí misma. Cada representante de especies viviente en la Tierra dará un completo examen de exigencia o de adaptabilidad para determinar su habilidad para cumplir con las exigencias que le imponen las nuevas condiciones. Evaluar individualmente la crisis a niveles económicos, políticos, sociales, etc. es no comprender el curso evolutivo al que se enfrenta todo el planeta. Igual que un orden jerárquico, si la Tierra se altera, se alterará el ser humano; lo que traerá como consecuencia la alteración de todos los sistemas que el mismo ser humano mantiene funcionando.

El Cambio es por Energía
Los nuevos patrones frecuenciales de energía que emanan del Centro de la Galaxia alteran los ciclos de emisión energética que el Sol irradia a los planetas del sistema estelar. Estas energías, al llegar al planeta, impactan en el campo magnético de la Tierra, el cual actúa como un escudo protector de radiaciones nocivas para la vida. Al incrementar los niveles que recibe terminan afectándolo los patrones climáticos causando el tan conocido “calentamiento global”; y esa misma energía produce también el magnetismo humano, ciertas alteraciones que afectan los aspectos psicofísicos de cada uno de nosotros. A pesar de no poder verlos o percibirlos naturalmente poseemos cuerpos sutiles, los cuales son los primeros en recibir los cambios y las alteraciones producto de la energía entrante. Al impactar las nuevas frecuencias en dichos campos, en especial los conformados por los llamados Cuerpo Emocional y Cuerpo Mental, se estará experimentando una “limpieza” y un “recalibrado” de las frecuencias personales a fin de permitir su alineamiento con la esencia más profunda del alma de cada persona. A mayor desajuste que la energía provoque mayor será la crisis personal que deba transitar cada uno de nosotros, generando comportamientos y reacciones (mentales y emocionales), de alteración y alta polarización. La manera en que intercambiamos energía y la manera en que creamos y conducimos nuestra cultura global es lo que genera la crisis como parte de la transformación. Como hemos sido inducidos a creer que el dinero lo controla todo, se nos anima a que consideremos esta crisis como algo exclusivamente financiero y económico. No existen soluciones mágicas, ni místicas, sino el trabajo personal basado en el conocimiento del proceso en marcha.

El trabajo personal debe estar basado en la búsqueda del equilibrio y de la recalibración; y para ello se requieren cambios en la forma en que vivimos en “términos energéticos”. Una crisis es un estado temporal de trastorno y desorganización caracterizado principalmente por la incapacidad del individuo para abordar situaciones particulares utilizando los métodos habituales para la solución de problemas. Por lo que conociendo la causa que genera la crisis podremos atacar las consecuencias y con ello aprovechar el potencial que nos ofrece la crisis para obtener resultados de superación personal y evolutiva. En estos momentos estamos bajo un proceso que nos obliga a buscar la expansión de la conciencia y la necesidad evolutiva nos lleva a liberar viejos patrones de vida que van quedando obsoletos a medida que evolucionamos.

 

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