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El fin de un ciclo y el inicio de otro Hay una ley que dice que debemos, inexorablemente, experimentar aquello que conciente o inconscientemente hemos creado. Si logramos materializar un cambio positivo en nuestra realidad actual, por consecuencia lograremos vivirlo. Mire a su alrededor. Mire a la gente que lo rodea. Mire los cambios en usted mismo. Este no es el mismo mundo que conocíamos hace tan solo unos años. Todo está cambiando y está pasando muy rápido, tanto que ya no nos es posible llegar a comprender y percibir la arrolladora metamorfosis que se efectúa en la realidad, en el mundo y en nosotros mismos. Algo definitivamente está pasando en el planeta, algo misterioso, inexplicable y fascinante a la vez. Podemos ver a diario las consecuencias de los cambios climáticos, la destrucción sistemática de los medioambientes planetarios, los cambios en el comportamiento humano, la escasez de recursos y un sinnúmero de sucesos que empiezan a impactar en nuestra realidad sin que podamos escapar a las consecuencias que producen. Mientras los profetas del Apocalipsis anuncian el fin por doquier, el mejor servicio que podemos hacer por la realidad del mundo y la de nosotros mismos es tomar el control de nuestra propia vida en función de que podamos producir un cambio en la forma descontrolada en la que cada uno de nosotros estamos viviendo, sin poder ejercer el tan necesario aporte co-creacional sobre la realidad misma. Las cosas que pasan tomaron forma en la realidad, reflejando el estado interior de cada uno de nosotros. ¿Creadores o depredadores? Creamos un sistema de vida depredador que nos aleja del verdadero significado de la vida, nos enfrenta con lo creado degradando el propio ecosistema que nos da vida y nos sostiene. El resultado final es la enfermedad humana, se va reflejando en nuestro entorno y en nuestra propia vida, que se pierde progresivamente en una espiral de lenta autodestrucción involutiva que se dirige en dirección opuesta a la meta por la cual decidimos encarar la existencia. La pregunta es: ¿Cuánto tiempo más seguiremos haciendo lo mismo, sabiendo que no podemos hacerlo sin generar consecuencias que recaen sobre nosotros mismos? Seguiremos creyendo que el ser grandes empresarios, experimentados economistas y gurúes del marketing nos ayudará al momento en que la plata no tenga ningún valor o en el que no se pueda realizar ningún negocio. El planeta no resiste más que sigamos destruyendo y depredando el verdadero sistema que nos sustenta y nos da vida. Sin dinero, sin automóviles, sin computadoras, sin la última colección de moda, igual podemos vivir. Sin aire, sin agua, sin un suelo que nos provea de alimentos, nosotros no lo lograremos.
ENCONTRA LA NOTA COMPLETA EN EL PLANETA URBANO DE JULIO
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