Por Clara Cook / Ilustración: gEme
Cuando Charly Alberti ganó sus primeros pesos con Soda Stereo, allá por 1982, se compró una computadora Sinclair -una de las primeras que salían al mercado- a pesar de que casi nadie entendía para qué servían. El tampoco, pero ya en aquel momento percibía que “por ahí venía la mano”. Con el tiempo experimentó, se interiorizó y se transformó en un fanático de la tecnología. También afirma que fue uno de los primeros clientes de Movicom cuando el celular era solo una valija para el auto. Lo cierto es que Alberti es lo que en Estados Unidos llamarían un alpha consumer o -como él mismo define- “el que pone siempre la cabeza en la picadora tecnológica con tal de tener lo más nuevo”.
Porque es una conjunción de músico y tecno-adicto y porque conoce de cerca las reglas de juego del entretenimiento actual, pocas personas mejor que él para opinar sobre la tendencia de los últimos años, que impone al festival de música como una opción dominante dentro del mercado del entretenimiento actual.
¿Por qué creés que en se viene dando en Buenos Aires un predominio de festivales masivos que le cambiaron la cara al entretenimiento musical?
Partamos de la base que la Argentina es un país de una gran cultura. Si bien los últimos 15 o 20 años han sido de una gran devastación, seguimos siendo un país donde las artes son importantes y un lugar generador de una gran cantidad de bandas y artistas. Definitivamente Buenos Aires es una ciudad líder culturalmente a nivel mundial y eso genera que uno como persona del entretenimiento tenga una posibilidad de trabajo en la generación de conciertos mucho mayor que en otros lugares. Siempre fuimos de llenar estadios. Lo que pasó en este último tiempo y lo que está pasando con el tema de los festivales es una cuestión principalmente económica, relacionada con empresas que entendieron que la comunicación a través de la música es una de las mejores que pueden tener. Si sponsoreás un deporte, siempre hay un ganador y un perdedor. En la música no. Toda la gente que va a ver eso está en la misma frecuencia, sin importar su origen social. Entonces la música aparece -no solamente en la Argentina , sino también a nivel mundial- como uno de los grandes comunicadores y las marcas lo entendieron mayormente en los últimos años. El rédito económico que saca una marca por hacer un festival es mucho más importante que cualquier campaña hecha por la mejor agencia de publicidad, en lo que se refiere a la relación costo-beneficio.
Eso es a nivel empresarial, pero como músico y como público, ¿te gustan los festivales?
Como músico no me gustan y no siempre es bueno estar en uno. Creo que hay ciertas bandas que son más para festivales que otras, y eso muchas veces lo determina principalmente su música y su puesta en escena. Por ejemplo, yo fui a ver a The Strokes en uno de estos festivales y me pareció que la banda no daba para este tipo de eventos. Massive Attack tampoco: son bandas para teatros, porque así están planteados sus shows. Como público tampoco me gustan los festivales, excepto si pienso que por equis cantidad de dinero la gente tiene la oportunidad de ver a 8 o 20 bandas que de otra forma no podría. Creo que la situación festival no es siempre la mejor para ver a un artista, pero eso se compensa con la facilidad de ver muchos artistas en poco tiempo y a bajo costo.
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