Maldito Hollywood

 

 

Autora: Nadia Zimerman

Tinseltown: de tinsel: baratija, oropel, fantasía; y town: ciudad, pueblo.
Así bautizaron a Hollywood, la Meca para seres ávidos de fama eterna en una pantalla “bigger than life”, promesa de una existencia superior a la de todos los días.
Ignoraban que ese brillo engañoso escondía una contracara sórdida y peligrosa. Como las sirenas, que llevan a los navegantes a su perdición, el hechizo de la “ciudad de fantasía” podía ser una trampa mortal.
Distintas figuras y superproducciones vieron cómo la ficción, en lugar de manipular la realidad, se desbordaba por fenómenos más propios del infierno que de un apacible paraíso estelar. Muchos de esos films llenaban las expectativas de un público que buscaba escapar a su rutina, y salía del cine perturbado por la amenaza de lo desconocido.
Guionistas, directores y productores manejan el bien y el mal, el azar y el destino de sus criaturas con divertida omnipotencia. Un juego riesgoso cuando éstas cobran vida propia y en muchos casos, como el siniestro payaso de Poltergeist, se toman venganza.

¿SOLO FICCION?
Bela Lugosi fue el Drácula más famoso. La similitud con su personaje estuvo marcada desde el nacimiento; Lugosi provenía de la zona de Transilvania, país del verdadero Drácula. En lugar de sangre, se hizo dependiente de la morfina; quedó tan poseído por el personaje que nunca volvió a tener un papel importante, su carrera se arruinó y pidió que a su muerte lo sepultaran con la capa del conde… y así fue.

Durante la accidentada filmación de El mago de Oz, la estrella adolescente Judy Garland se volvió adicta a las anfetaminas -que le daban para adelgazarla-, y a los barbitúricos con que tuvo que complementarlas. Todo esto puso fin a su vida a los 47 años.

El Porsche con el que se mató James Dean en 1955 “provocó” fracturas a dos mecánicos mientras lo descargaban. Un hombre que compró el motor y lo instaló en su auto chocó contra un árbol igual que el actor y murió en el acto; otro usó la transmisión para colocarla en su propio coche y en una curva se accidentó gravemente.

Performance (N. Roeg) tenía a Tuesday Weld y a Mia Farrow como protagonistas, pero se lastimaron antes del rodaje. Entró Annita Pallenberg, novia de Keith Richards, y durante un rodaje lleno de drogas duras y psicodelia lo engañó con el protagonista, Mick Jagger. El laboratorio que revelaba la película intentó destruir escenas de sexo explícito. En la primera exhibición la esposa de un ejecutivo de la Warner tuvo un shock por las imágenes y se descompuso, otros espectadores se retiraron y hubo que reeditarla.

El bebé de Rosemary (Roman Polanski) es la historia de una secta satánica que se apodera de la protagonista (M. Farrow) supuestamente embarazada del diablo. Un año después del estreno, el clan Manson apuñaló hasta la muerte a la mujer del director, Sharon Tate, embarazada de 8 meses, en un sangriento ritual; el productor William Castle sufrió un problema renal agudo y el compositor de la música murió por un accidente de auto. Algunas escenas se filmaron en el edificio Dakota de Nueva York donde, según cuentan, había vivido Boris Karloff, supuesto adorador del diablo. En 1980, en la entrada del mismo edificio, caía asesinado John Lennon. Un dato curioso: Polanski conoció a Bruce Lee el mismo año del rodaje de El bebé...

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