Por Ricky Pashkus* (Especial para El Planeta Urbano)
*El autor es maestro , coreógrafo y director teatral.
¿Qué significa realmente bailar?, ¿por qué bailamos?, ¿cuánto hay de ancestral en una actividad que siempre consideramos actual?, ¿cuánto hay de cultural en la danza? Aquí algunas respuestas y otras tantas preguntas.
Yo no soy bailarín / Yo soy bailarín. Quizá podamos aclararnos algunas dudas. El mundo está plagado de ideas comunes que, en forma de prejuicio, si nos agarramos fuertemente a ellas nos impiden desarrollar nuestros deseos, es más, son un buen motivo para no luchar por ellos. Pese a aquella concepción de que “no se puede ser coreógrafo sin ser un bailarín de amplia trayectoria” yo logré, a temprana edad, transformarme en coreógrafo. ¿Qué es un coreógrafo? El coreógrafo es aquel que organiza las danzas y crea el movimiento con sus bailarines (que son sus instrumentos) utilizando el espacio, el tiempo y la música como valores básicos.
Mi vida entera estuvo atravesada por el baile. Logré vivir del baile y para el baile, que era lo que desde muy chico quería. Todavía recuerdo cuando mis padres me llevaban a ver ballet al Teatro Colón y descubría a grandes artistas como Nureyev o Baryshnikov interpretando historias que apenas comprendía.
Es que, de las distintas expresiones artísticas , la danza es quizá la que más claramente se relaciona con el “instante irrepetible”. El bailarín está ahí, frente a uno, y todo puede pasar. El es el instrumento a través del cual se expresa el coreógrafo. Pero a diferencia del actor, del cantante o del escritor, el artista de la danza corre contra su propio tiempo. Si bien la madurez puede llevarlo a profundizar sus posibilidades de expresión, también le quitará esa fuerza quinética que se alcanza alrededor de los 30 años.
El bailarín es escultor y escultura al mismo tiempo. Su instrumento es su obra de arte y el tiempo es un límite clarísimo. Esto lo obliga a comprender el arco de la vida y de la muerte de una manera inconsciente pero concreta.
Cada paso, en la vida o en el baile, es una exaltación de la existencia y refleja al mismo tiempo el paso del tiempo y lotrascendente de cada instante.
El bailarín es en sí mismo una expresión del transcurrir del tiempo; el paso, el salto, el giro, el movimiento, son sus formas de expresarlo. Son sus formas y sus fondos, ya que en él ambas cosas, forma y fondo, se unen de manera indivisible.
Todos bailan
Todos bailamos, pero empecemos por el principio. ¿Qué es el baile? ¿Por qué bailamos? ¿Sirve para algo bailar? “Si las palabras pudieran explicar lo que es el baile no necesitaríamos bailar”, dijo alguna vez la revolucionaria bailarina de principios de siglo pasado -y creadora de la danza moderna-, Isadora Duncan. Y eso es una gran verdad. Preguntas como las formuladas en realidad no tienen respuesta. No existe una expresión que sea fiel a esa energía que se siente en el momento de bailar.
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