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Por Clara Cook / Fotógrafo: Agustín García Oliver
El próximo 28 de octubre la Argentina vivirá un domingo en el que se definirá la renovación de autoridades nacionales: presidenciales y legislativas. En un escenario que parecía estar definido a favor de Cristina Fernández de Kirchner, la candidata oficialista, lo cierto es que como en toda elección, nada está dicho hasta el último día. Inflación, valijas, dinero en baño de ministro, denuncias de fraude electoral y demás condimentos se suman para embarrar un poco la cancha.
Con más de veinte años en la radio y a cargo de programas periodísticos que ya se han convertido en clásicos, el verborrágico Ari Paluch es un referente indiscutido para entablar una charla relajada y comprometida sobre el horizonte político que se aproxima.
¿Cómo ves el panorama electoral actual?
Es muy atractivo. Complicado y atractivo. Complicado porque uno vive acá, en definitiva, y nos involucra. La transición es complicada, porque con la excusa de las elecciones está habiendo más inseguridad; con la excusa de las elecciones está habiendo más inflación. Digamos que son elementos que tenían una base como para que sucediera, pero se agravan. Igual ya hay elementos por demás demostrados para que haya inflación e inseguridad en la Argentina. Pero con la excusa de las elecciones, lamentablemente se está enrareciendo el clima, entonces es más habitual que se viaje mal en el subte por el sabotaje gremial, pero también que aumente la papa, el tomate o la carne. También creo que ha habido un par de episodios semana a semana, como el caso Skanska, Indec, la elección cordobesa, los incidentes en Santa Cruz, la valijita de Antonini Wilson y el baño de Micheli, que han hecho que el panorama original de una victoria holgada de una candidata en particular, léase Cristina, tal vez no sea tanto. En estos dos modos, pareciera que hay un deterioro de su imagen que todavía los opositores no terminan de capitalizar.
Pareciera que hay una similitud con el “Voto vergüenza” de la reelección de Menem, donde nadie decía que lo votaría, ni luego nadie lo había votado, pero en el cuarto oscuro la historia fue evidentemente otra…
Exacto. Yo lo llamo “Voto Mauro Viale”, porque ¿te acordás cuando nadie veía el programa de Mauro Viale pero todos sabían lo que pasaba con Samantha y Natalia? Bueno, esto es algo parecido. En la reelección de Menem se lo denominó también “Voto cuota”; a éste lo llaman “Voto plasma”, porque el consumo está tan exacerbado, que es como siempre dijo el asesor de Bill Clinton, James Carville: “Es la economía, ¡estúpido!”. En definitiva, la economía todavía marcha. Se está deteriorando el crecimiento y hay que ver si el vigor de crecimiento de los últimos 5 años se mantiene, pero todavía marcha; todavía el desempleo es relativamente bajo comparado con lo que tuvimos, razón por la cual la economía puede terminar incidiendo. Haciendo un juego de palabras con los “In” y “Out” de la revista Gente, te diría que los “In” que podrían dejar al gobierno “Out” son la INseguridad y la INflación. Sobre el primer escenario, el gobierno no solo no tiene respuesta, sino que no quiere ni hablar; y respecto de tamaña inflación, éste es un tema que el gobierno ningunea y podría costarle quedar afuera, quedar “Out”. Y por ahora da la sensación de que lo único que está pasando es que pierde votos pero no queda afuera. Vamos a ver qué pasa.
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