La verdad incómoda

 

 

No conforme con el alcance de estas conferencias, en mayo último estrenó este documental de cine que, aunque él lo niegue, podría funcionar como lanzamiento de su plataforma política para las elecciones de 2008, de las que hasta ahora prometió no participar.

Autora: Clara Cook / Fotografías: Cortesía de UIP (United International Pictures)

 “Algunas verdades son difíciles de escuchar, porque si verdaderamente lo haces -y entiendes que son, de hecho, verdad-, entonces tienes que cambiar. Y el cambio puede ser bastante inconveniente”.
Aunque el autor de esta frase podría ser un cultivado escritor del Renacimiento, o por qué no algún retirado miembro del ejército de mediados del siglo XX, la realidad nada tiene que ver con esto. La persona que se expresó de esta manera fue nada menos que Al Gore, el ex vicepresidente de los Estados Unidos (durante los dos mandatos de Bill Clinton) o -como él mismo se define- “quien solía ser el futuro presidente de los Estados Unidos”, antes de ser derrotado por George Bush en las elecciones presidenciales de 2000.

Pero Al Gore quiere seguir cambiando al mundo y, aunque el sillón presidencial del país del norte ya no se encuentra disponible (por ahora), recurrió a ese medio de comunicación que su país tan bien supo explotar para diseminar los destellos de su cultura por todo el mundo, como es el cine. Sin una manifiesta actitud política, el ex vicepresidente presentó, el mes pasado en su país natal, An inconvenient truth (La verdad incomoda), un documental que advierte sobre los riesgos del cambio climático y el calentamiento global.
A lo largo de las casi dos horas que dura la película, la cámara sigue a Al Gore durante una de las más de mil conferencias multimedia que ha brindado por todo el planeta en los últimos cinco años. En ellas explica en forma didáctica, entretenida y comprensible todo lo relacionado sobre el efecto invernadero, sus consecuencias y lo que todos podemos hacer para evitarlo.
Producida por el fundador de eBay, Jeff Skoll, y dirigida por Davis Guggenheim, el film fue presentado en el reciente Festival de Sundance, donde su ideólogo afirmó que “la cuestión no debería ser de tipo político. La gravedad es tal que para mí se ha convertido en una cuestión moral, y por eso hago esto”.

EFECTO CATASTROFE
Lluvias torrenciales, sequías devastadoras, malaria, deshielo, huracanes y la desaparición de ciudades bajo el agua son algunas de las imágenes que se encuentran en La verdad incomoda. Lejos de buscar culpables, el documental intenta crear un verdadero movimiento que agite las conciencias, sobre todo las de los jóvenes. “Hay que evitar la ilusión de que la crisis es demasiado grande para arreglarla. Hay soluciones. Lo que no hay es voluntad política, pero eso es una fuente de energía renovable”, afirmó Gore el pasado enero en el festival de Sundance, impulsado por Robert Redford.

Con los condimentos necesarios -y el respaldo financiero- de una producción hollywoodense, La verdad incomoda presenta imágenes y cifras sorprendentes sobre la realidad del planeta Tierra. Entre otras cosas, nos enteramos por ejemplo, que si uno analiza los 10 años más calurosos de la historia, todos han ocurrido en los últimos 14, y el más caliente de todos fue el 2005. Además, las pruebas indican que los océanos poseen cada vez temperaturas más altas, provocando mayor cantidad de tormentas tropicales y huracanes, como el desastroso Katrina, que arrasó con la ciudad de Nueva Orleans, en los Estados Unidos. Y otro de los hechos más alarmantes es el, por ejemplo, abrupto cambio que sufrió el Monte Kilimanjaro, en Africa, que vio transformado su gran manto de nieve eterna en una leve salpicadura blanca.
Así, la lista resulta casi interminable y, quizá sea por esto que el avance de la película anticipe, con un fondo de música de suspenso: “Si usted ama a su planeta. Si usted ama a sus hijos. Tiene que ver esta película”.

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