Un Maestro de Muchas Vidas

 

 

Por Brad Hunter / Fotógrafo: Roberto Villamil

Con un título obtenido en Yale, importantes membrecías y varios cargos académicos, Brian Weiss parecía tener todo bajo control. Sin embargo, dejó atrás una línea de trabajo en la que había alcanzado fama y reconocimiento para adentrarse en una dirección distinta. Fue criticado por colegas, quienes lo llevaron ante comités de censura e intentaron quitarle el título. Sus múltiples contribuciones a la ciencia nada le valieron a la hora de ser juzgado por el establishment de la psiquiatría. Pero sus logros en su nueva rama de investigación sobre vidas pasadas y reencarnación lo hicieron famoso en todo el mundo.
Desde entonces ha realizado muchas presentaciones y conferencias; y actualmente ofrece talleres vivenciales y profesionales que enseñan a la gente y a los terapeutas sobre las técnicas de hipnósis y regresión a vidas pasadas. Las mismas técnicas que han ayudado a pacientes a desbloquear traumas y problemas originados en vidas anteriores.
El antes y después en la vida de Weiss comenzó con Catherine, una paciente que bajo hipnosis recordó quién y qué fue en previas existencias. Así nació el interés por profundizar en las técnicas de regresiones hipnóticas y entender cómo encarnaciones anteriores pueden sanar traumas.

¿Cuál es la diferencia entre el antes y después de la experiencia Catherine en Brian Weiss?
Los grandes cambios se dieron en lo emocional y en lo espiritual. Antes de Catherine era muy excéptico sobre la reencarnación, la existencia de potenciales psíquicos, y no sabía mucho sobre las corrientes de la llamada parapsicología.
Después de Catherine hubo cambios profundos en mi persona, mis valores y forma de ver la vida cambiaron. Comencé a descubrir que hay vida después de la muerte y además tomé consciencia de la existencia de múltiples dimensiones.
Aprendí que no tiene sentido acumular cosas materiales ni perder tiempo en conseguirlas. Empecé a darle importancia a la existencia del alma, al espíritu, la consciencia, porque es lo que permanece después de la existencia física. Esto te lleva irremediablemente a cambiar la forma en que ves la vida y la muerte, además de transformar para siempre tus costumbres.

¿Por qué este conocimiento no forma parte de la ciencia tradicional ni de la educación?
El problema es que la ciencia debe comprobar para decretar y estos temas se encuentran en terrenos fuera de los dominios de la ciencia. Existen muchas mentes cerradas, sin contar los poderosos intereses que por conveniencia no aceptan o convalidan las investigaciones. El poder está tan concentrado que solo hacen falta unas pocas personas para arruinar el trabajo y la opinión de muchos. A pesar de que existe gente de importancia y relevancia que cree, lo afirman a puertas cerradas sin tomar consciencia de la consecuencia de sus acciones, o de los cambios que producirían si lo afirmaran públicamente.
Si la reencarnación es real, eso implica que siempre volvemos a este planeta. Entonces, ¿qué clase de planeta nos dejamos a nosotros mismos? Seguramente volveremos a nacer en una situación de caos, en un mundo contaminado con menos recursos y una mayor cantidad de objetos inútiles para nuestro aprendizaje real.
¿Por qué actuamos de esta manera? ¿Por qué ignoramos todos estos problemas? Por ejemplo, muchos hombres en las esferas de poder son conscientes del problema del calentamiento global y de la responsabilidad del comportamiento humano, pero nada de lo establecido se modifica como para producir un cambio real y efectivo.

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