Por Brad Hunter
Masaru Emoto, japonés y doctor, se dedica a las Medicinas Alternativas, y en especial a la investigación sobre las propiedades sanadoras del agua. Tras cinco años de trabajo Emoto logró fotografiar cristales hexagonales que formaban distintas muestras de agua al congelarse. Con las imágenes que obtuvo llegó a la confirmación de su hipótesis: Ciertas muestras de agua corriente de grandes urbes presentaban una estructura de cristalización muy tosca, mientras que las muestras de agua de manantiales ofrecían cristales de una gran belleza. Por eso extendió su área de estudio y comenzó a fotografiar cristalizaciones de agua de distintos lugares del mundo (glaciares, lagos, agua de lluvia, fuentes), obteniendo cristales que cuanto más alejados se hallaban del quehacer humano tenían formas más bellas y resplandecientes.
La sorpresa mayor llegó cuando logró transformar irregulares patrones de agua contaminada en hermosos cristales hexagonales sometiendo las muestras al influjo de música clásica y oraciones religiosas. También consiguió transformar cristales de agua destilada en increíbles patrones geométricos con solo susurrarles palabras de agradecimiento, o bien al contrario, obtener horrorosas estructuras al someterlas a frases desagradables.
Como en algún momento dijo el doctor Masaru Emoto: “Las palabras son vibraciones de la naturaleza. De esa forma, palabras hermosas crean una naturaleza hermosa, palabras horrendas crean naturaleza horrenda. Esa es la raíz del universo". Estas premisas son apoyadas por los pensamientos de la física cuántica, que aseguran que la conciencia afecta a la materia y que la fuerza del pensamiento crea la realidad que decidimos experimentar.
La conciencia crea todo lo que desea. La mecánica cuántica aplicada a la vida cotidiana nos muestra que vivimos en una realidad que posee una "Sopa de posibilidades", y allí es donde mediante nuestra conciencia hacemos constantes elecciones. Entonces nos enfocamos en algo que deseamos ver y así se nos manifiesta en la realidad que percibimos mediante nuestros sentidos.
El “Hado” de la Realidad
Este gran investigador japonés analizó la estructura de un cristal de agua y demostró cómo se transforma dependiendo de la energía que se le aplique. De esa manera acuñó la palabra "Hado", que es la fusión de dos ideogramas que literalmente significan "onda" y "movimiento". En conceptos más específicos del doctor Emoto, su significado hace referencia al patrón vibracional intrínseco de toda materia a nivel atómico. Existe una frecuencia vibratoria en todo y la misma se ve afectada, dependiendo de la conciencia que tengamos de ello. Si todo es energía, todo está vibrando. Entonces, si queremos mejorar nuestra vida para que afecte nuestra realidad, debemos vibrar a una frecuencia más alta. Para ello hemos de cambiar el estado de conciencia haciendo uso de la fuerza de nuestro pensamiento.
El trabajo de Emoto fue extremadamente importante porque demostró cómo el pensamiento, la emoción y el sentimiento, al trabajar en conjunto y sincronicidad, afectan a la realidad física. A pesar de que el ser humano lo desconozca, él mismo posee el secreto que ayuda a modificar su propia realidad con solo el potencial de su mente.
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