La propuesta consiste en unir Argentina con Cuzco, Perú, en 4x4. Si bien el recorrido puede completarse en auto, un todo terreno permite la posibilidad de cruzar Uyuni, el salar más grande del mundo. La parada siguiente, otro ícono de la región, es el lago Titicaca, una parte en Bolivia y otra en Perú; y la visita obligada a la Isla del Sol.
Después de recorrer unos 5.000 kilómetros se accede al destino final. El viaje demanda como mínimo unos cuatro días hasta llegar a Cuzco, aunque depende del tiempo que se dedique a cada detención turística. Otrora refugio de los incas tras la conquista española, Machu Picchu representa uno de los tesoros arqueológicos más importantes de Sudamérica. Fue levantada entre dos cerros con laderas venidas a pique, pero hay escasa precisión sobre sus orígenes, principalmente porque los incas carecían de escritura. Se cree que data del primer tercio de siglo XV, 100 años antes de la Conquista de Perú (1535) a manos de Francisco Pizarro.
SALAR DE UYUNI, BOLIVIA
LA DATA: Tiene una superficie total de 10.580 km, lo que equivale a 50 veces el espacio de la Ciudad de Buenos Aires. Se encuentra en el sudoeste de Bolivia, a 3.650 metros de altura.
EL DETALLE: Por el mismo camino que los incas ingresaron al actual territorio argentino se cruza de La Quiaca a Villazón, Bolivia. Después de atravesar un eterno tramo de ripio se llega a Tupiza, donde la Puna, un lugar con menor cantidad de oxígeno, hace de las suyas en el cuerpo del visitante. Una vez habituado a desandar los techos de América se continúa hasta Río Grande y Villa Martín. Este es el punto de inicio para cruzar la gigantesca superficie del Uyuni. Blanca y cegadora, la sal se confunde con el agua. Y lo que es peor, el agua con la sal. Más allá de recomendaciones específicas, debe averiguarse in situ en qué estado se encuentra la huella.
El salar está enmarcado por lagunas de distintos tonos, de donde derivan sus respectivos nombres: Colorada y Verde, entre otras. En este contexto se levantan poblados con características muy particulares. Uno de ellos es el homónimo del salar, Uyuni, donde se encuentra el Cementerio de los Trenes, medio de transporte utilizado para llevar los minerales extraídos de la zona. Estas piezas datan de fines del siglo XIX.
LAGO TITICACA, BOLIVIA
LA DATA: Se lo conoce como el lago más alto del mundo y descansa a 3.810 metros sobre el nivel del mar. Cuenta con una superficie total de 9.000 km (45 veces la Ciudad de Buenos Aires) y la profundidad máxima alcanza 460 metros.
EL DETALLE: Desde Uyuni hay que salir a la ruta asfaltada 603, hasta Challapata, y pasar por Oruro y La Paz .
El lago Titicaca alberga variadas culturas, hombres y mujeres que parecen haber surgido de su mismísimo vientre. Gente que vive en las islas flotantes Uros, Taquile y Amantan. Pareciera también que firmaron un pacto de sangre con la pesca, la agricultura y la cría de animales, medios de vida que conservan desde siempre. Como si fuesen producto de una utopía, estos pueblos viven en perfecta armonía con la naturaleza. En Uro, los habitantes construyen pequeñas balsas con totoras y con ellas campean cada jornada sobre el agua. Para estos pueblos, sus líderes espirituales, emergieron de las profundidades.
Sin dudas, una de las atracciones más importantes es la Isla del Sol, -es otro tesoro arqueológico regional, además de Machu Picchu- donde se resguardan obras arquitectónicas precolombinas. Se accede desde Copacabana, después de una hora y media de navegación. De acuerdo con la leyenda, se cuenta que por estos suelos un túnel comunicaba a la isla con el corazón del imperio incaico.
MACHU PICCHU, PERU
LA DATA: Se encuentra a 90 kilómetros de Cuzco, al sur de Perú, junto al cañón del río Urubanda. Desde La Paz hay unos 700 kilómetros por la ruta 1, asfaltada.
EL DETALLE: Cuzco constituye el primer centro turístico del país. Por sus calles se ven turistas de todo tipo de etnias. Y por la importancia que antes tuvo el imperio incaico se la denomina La Capital Arqueológica de Sudamérica. El grado de relevancia de los descubrimientos hizo que la UNESCO le otorgara la etiqueta de Patrimonio Cultural de la Humanidad.
El pasado transmite tanta energía que muchos turistas intentan recrear el denominado Camino del Inca, sendero que seguían los antiguos pobladores del imperio desde Cuzco hasta la ciudadela. Y decimos energía, porque algunos prefieren caminar durante dos o cuatro días, en vez de tomar el tren que demora solo un par de horas en llegar.
Las ruinas de Machu Picchu fueron descubiertas por Hiram Bingham, un profesor de la Universidad de Yale, EE.UU., en 1911. Hasta aquel año, y por más de cinco siglos, una lengua de la selva amazónica se encargó de esconder la ciudadela.
Desde entonces, y cada vez más, llegan visitantes de todo el mundo. Aunque este crecimiento tal vez implique cierto riesgo, como sucede con la sobreexplotación de los recursos. La selva ya no protege las ruinas. Es el turno del hombre.