La selva comienza antes de Tafí, Tucumán, en las proximidades del cruce entre las rutas 38 -que conduce a San Miguel de Tucumán- y la 307, que cruza por Tafí. Dicho camino, que sigue el recorrido del Río de los Sosa, atraviesa el cordón Cumbres de Tafí, donde se encuentra el tramo final de la selva de altura que nace en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y atraviesa parte de Salta, Jujuy, Catamarca y Tucumán.
Repentinamente, cuando el cordón muestra el Abra, aparece el cerro Pelado, que debe su nombre a la chata vegetación que ni siquiera el fuerte soplido del viento permite notar. Esta zona pertenece al circuito turístico del camino de los Valles Calchaquíes, que se extiende hacia el norte hasta La Poma, Salta.
Con diversas cualidades geográficas, cada uno de estos epicentros turísticos refleja el folklore de la región a través de espectáculos musicales, comidas, vestimentas y otras costumbres. Un espectáculo sensorial y cultural que, si bien es posible observarlo en cualquier época del año, encuentra en el otoño su estación más apta para disfrutarlo.
Tafí del Valle
La data: Ubicada en el noroeste de Tucumán, esta localidad habitada -según el Censo Nacional de 2001- por 13.882 personas, constituye el principal atractivo de la provincia. A 107 km de la capital provincial es, sin duda, uno de los destinos más elegidos por los turistas extranjeros que recorren el norte argentino.
El detalle: El clima, una de las grandes virtudes del lugar, se muestra sumamente agradable durante todo el año. En invierno llegan nevadas desde el oeste que, más allá del frío, adornan el paisaje. En verano, después de días calurosos, aparecen noches de brisas frescas que ayudan a recuperar las energías consumidas en actividades que incluyen trekking y cabalgatas, además de sendas que pueden recorrerse por los cerros en vehículos 4x4.
A 2.000 metros de altura sobre el nivel del mar, Tafí se encuentra situada entre la ruta provincial 307 y el embalse La Angostura, un espejo de 800 hectáreas ideal para pescar pejerreyes, navegar o simplemente animarse a un chapuzón. Próximo al poblado, del otro lado del embalse, se encuentra El Mollar, un típico pueblo de montaña que constituye una alternativa aún más apacible.
Los aborígenes que habitaban la región tenían una gran influencia diaguita. Fuertemente arraigados, hasta estos pueblos sedentarios que vivían de la agricultura llegó la expansión del Imperio Incaico hasta que, como en todo el norte argentino, arribaron los españoles en el siglo XVI.
Ruinas de Quilmes
La data: A solo 70 km de Tafí, sobre la ruta nacional 40, se levanta uno de los vestigios aborígenes más simbólicos del país: los restos del fuerte donde los calchaquíes resistieron el avance de los españoles hasta el siglo XVIII. Precisamente en la entrada hay un cartel que refleja su espíritu combativo: “Sitio que fue testigo de 130 años de resistencia indígena a los conquistadores”.
El detalle: El otrora asentamiento aborigen es considerado el de mayor magnitud de la época prehispánica en todo el territorio argentino. Para poder apreciarlo en su total dimensión hoy en día, los restos de las construcciones tuvieron que ser rescatados del olvido mediante importantes restauraciones arquitectónicas. Las exploraciones arqueológicas también rindieron sus frutos, y actualmente es posible ver algunas de las piezas allí encontradas exhibidas en el museo que está a la entrada del predio. En el mismo lugar, un hotel que respeta el estilo del fuerte ofrece muy buenos servicios a los viajeros. Desde allí parten travesías en 4x4 -por los cerros- a Cafayate.
CONTINUA RECORRIENDO LA BELLEZA DE ESTAS PROVINCIAS CON EL PLANETA URBANO DE ABRIL
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